lunes, 4 marzo 2024 20:06

Así ha ridiculizado el Barça a Philippe Coutinho

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En el 2018, Josep Maria Bartomeu asistió al mercado de invierno para paliar con otro fichaje la salida de Neymar. El elegido fue Philippe Coutinho, por el que pagó 120 millones de euros fijos, más 40 millones de euros en variables muy fáciles de cumplir, por lo que su fichaje ascendía a los 160 millones de euros; así el brasileño se convirtió en el fichaje más caro en la historia del FC Barcelona. Sin embargo, a nadie le importó ese precio tan abultado, pues tras la venta de Neymar se pensaba que había dinero hasta para repartir y también porque el rendimiento de Coutinho en el Liverpool era sorprendente; por lo que se esperaba que repitiera eso de azulgrana, pero nada más alejado de la realidad.

Desde que llegara al Barça, Coutinho no ha hecho más que decepcionar; porque nunca supo adaptarse al juego de toque y tampoco supo acoplarse a ninguna banda. Además, cuando jugó en el mediocampo se le alejó mucho del área y perdió facultades. Su fichaje fue más pensando e su nombre que en sus funciones y al no coincidir con la estructura del club se ha convertido, sin duda alguna, en el peor fichaje de la historia, además del más caro. Ahora Joan Laporta está desesperado buscando una salida, que ya trató en verano y que volvería a intentar en invierno. No obstante, en esta oportunidad sería a un precio casi humillante para lo que el brasileño representa.

Laporta sigue con su plan de salidas

Joan Laporta Guerrero Carta Bartomeu Fc Barcelona

Entre las salidas que planea el Barcelona para aligerar la plantilla, tanto en número de jugadores como en salarios a pagar, está la de Coutinho; pero esta no es la única. Otros traspasos, como el de Umtiti, también se están planeando; la cosa es que el del brasileño es primordial al ser el del salario más elevado y el que menos juega. Laporta ya tiene decidido que Coutinho debe salir y por eso colocó ese preció asequible. Cualquiera oferta que llegue se tomará en cuenta y ya dependerá del propio brasileño si quiere seguir en el banquillo ganando un pastizal o salir en busca de minutos. En sus manos quedará, porque el Barça ya tiene claro que debe irse.