Quantcast

El Gobierno de Canarias, obligado a “reformular” sus medidas

El consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, ha lamentado que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) haya rechazado establecer el toque de queda en las islas con nivel 3 ó 4 y ha reconocido que habrá que “reformular” las medidas y encontrar nuevas soluciones ante la situación actual.

En una rueda de prensa en la que ha comparecido junto al presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín, el consejero admitió que tenían “serias esperanzas” de que el auto fuera favorable no sólo porque en otros territorios había sido así, sino porque el ministerio fiscal había emitido un informe a favor del establecimiento del toque de queda.

Blas Trujillo indicó que los servicios jurídicos del Gobierno de Canarias ya están estudiando el auto del TSJC y añadió que es probable que en el Consejo de Gobierno de mañana ya haya algún informe al respecto.

Desde el punto de vista sanitario, dado que la cepa delta es la dominante en estos momentos y que el mayor índice de contagios se está dando en los jóvenes, Trujillo dijo no tener dudas de que la herramienta “más potente”, sin tener que afectar a la actividad económica, era el toque de queda.

Por ello, incidió en que habrá que “reformular y estudiar” qué otros elementos se pueden poner encima de la mesa para hacer frente a una situación “tremendamente preocupante”, por ejemplo, haciendo más cribados, sobre todo en las islas menores donde la mayor parte de los contagios son importados, o teniendo que presentar el certificado covid para poder acceder a determinadas actividades.

Blas Trujillo destacó que Canarias ha pasado en las últimas dos semanas de ser una de las comunidades autónomas que presentaba la incidencia más baja a estar prácticamente a la cabeza; sin embargo, tan pronto ha empezado a circular la variante delta por el resto del país, las Islas se sitúan ahora como una de las regiones con menor incidencia, a pesar de estar batiendo todos los días récord de contagios.

“Tenemos por delante una tarea complicada. Esto no ha terminado ni mucho menos y va a requerir un esfuerzo de la sociedad extraordinario”, advirtió el consejero, quien ha hecho un nuevo llamamiento a la prudencia, al cumplimiento de las normas porque “no podemos seguir por esa senda”.

Por otro lado, a negado que la decisión del TSJC suponga un “varapalo judicial” al Gobierno de Canarias, pues se trata de una decisión “respetable” que habrá que ver si el Ejecutivo canario decide recurrir ante el Tribunal Supremo.

Asimismo, señaló que durante los dos días que ha estado en Tenerife ha hablado con líderes políticos que han “apoyado esta medida del toque de queda”, así como en los distintos sectores económicos, y aseguró que la “inmensa mayoría” de las personas que se han dirigido a él han “aplaudido” haber propuesto limitar la movilidad porque la consideraban “la más razonable”.

“UNA DECEPCIÓN”

El presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín, admitió que el auto del TSJC ha supuesto una “decepción” porque lo único que se está intentando buscar es un equilibrio entre la protección de la salud y evitar continuar dañando a la economía con fórmulas “excesivamente restrictivas”.

Pedro Martín reconoció que el auto supone no poder contar con una de las mejores herramientas para esta época del año, como es el verano, y que hubiese permitido ayudar a inclinar la situación que vive la Isla.

Martín añadió que ahora no queda otra que buscar otras alternativas y reconoció que ya le quedan “pocos argumentos” para poder debatir con el Gobierno de Canarias que Tenerife no pase a nivel 4.