Su imagen vale casi más fuera que dentro del campo, por lo que recurrir al bisturí para mejorarla es algo más frecuente de lo que parece, y en el mundo del fútbol es algo que se está dando cada vez más. En este caso, como a figuras de la talla de Jordi Alba, Diego Simeone, Oblak, Cesc Fábregas... son deportistas que tienen algo en común: recurrir al implante con injertos capilares para mejorar su aspecto.
Como dijo el histórico futbolista inglés Wayne Rooney, ex del Manchester United o Everton: "Me estaba quedando calvo a los 25, ¿por qué no hacerlo?" Y es que, ni la fama ni el dinero son capaces de hacer frenar la alopecia androgenética o alopecia común. Una pérdida de cabello que se desarrolla básicamente por la herencia genética y por las hormonas masculinas (andrógenos). En algunos la diferencia se ha notado drásticamente. Lo repasamos.
4Iker Casillas, uno de los primeros en someterse a injertos capilares
Quizás uno de los más notorios. En 2012, el hoy ya retirado portero del Real Madrid no solo consiguió alzar la Eurocopa con la Selección española de Fútbol, sino que también logró ganarle la batalla a la alopecia.
Con todo, Iker Casillas fue uno de los primeros deportistas en España en someterse a un injerto capilar, algo que no pasó desapercibido a la prensa. Según las publicaciones de la época, el portero utilizó la técnica FUE y acudió a una clínica madrileña situada en las proximidades del Santiago Bernabéu para acabar con los primeros síntomas de la pérdida de cabello.
Entre las ventajas de esta técnica es que el cabello trasplantado de la parte de la nuca nunca volverá a caerse. Durante este tiempo se ha hablado mucho de esta gran duda, hoy confirmada, pero también de que los por entonces problemas capilares se solucionaron igual de rápido que los de Rafa Nadal...
