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Galletas saladas de queso: el aperitivo que recomienda Karlos Arguiñano si estás a dieta

Es increíble la transformación que han atravesado las galletas desde su origen hasta nuestros días. Por lo general al escuchar la palabra galleta seguramente viene a tu mente una dulce galleta de chocolate; pero lo cierto es que cada día que pasa, las galletas saladas recuperan el lugar de honor que han tenido hace unos años. Karlos Arguiñano ha dado a conocer la receta de las deliciosas galletas saladas de queso, las cuales puedes degustar sin arriesgar la figura.

Las galletas saladas pertenecen a esos deliciosos aperitivos que bien podemos disfrutar como merienda durante cualquier tarde, o como acompañante de unos buenos tragos entre amigos.

¿Son las galletas saladas una nueva creación?

galletas Karlos Arguiñano

Contrario a lo que se piensa, las galletas saladas fueron las verdaderas predecesoras de las famosas galletas dulces. Aunque se desconoce con exactitud el lugar de origen de las galletas, se tiene conocimiento de que ya en el año 500 a. C eran consumidas por los habitantes del antiguo imperio persa.

Las galletas tomaron cada vez mayor reconocimiento gracias a la necesidad de los marineros de llevar alimentos que no se dañaran en corto tiempo, y que aportaran carbohidratos de forma rápida y sencilla especialmente durante las largas travesías en el mar abierto.

Para el año 1600, el término francés “galette”, sería utilizado como nombre oficial de esta masa de harina sin levadura que acompañaba las largas noches en el mar. Para garantizar la duración de las galletas durante los largos viajes, la masa se llegaba a cocinar hasta cuatro veces; de esta manera lograba resistir los cambios bruscos de temperatura y aumentaba su durabilidad.

Las galletas saladas fueron las compañeras perfectas de los marineros durante años; estas garantizaban un acceso rápido a alimento, eran fáciles de transportar y muy fáciles de digerir.

En el año 1801 se crean las famosas galletas crackers; su nombre obedeció al sonido que se generaba al morder las mismas. Su creador fue el panadero Josiah Bent, quien luego de intentar varias veces la aceptación de su producto, ya para 1810 sería reconocido en todo Boston.

El proceso de elaboración de las galletas fue modificándose a medida que cada panadero ajustaba sus preparaciones a los ingredientes que tenía a su alcance. De esta manera evoluciono este aperitivo que hoy por hoy ocupa un lugar muy importante en la gastronomía de diferentes países.

Karlos Arguiñano y sus famosas galletas saladas de queso

Galletas de queso

El afamado cocinero Karlos Arguiñano ha presentado una forma fácil y rápida para elaborar unas deliciosas galletas saladas de queso; y lo mejor de todo, es que estas son ideales incluso si te encuentras a dieta.

La nutrición presente en una galleta salada de queso, es algo que conoce muy bien Arguiñano; quien seguramente conoce detalladamente la historia de estas, y la forma en que alimentaban a tripulaciones enteras manteniéndolas saludables y sin complicaciones de salud.

Con ingredientes muy sencillos y que seguramente tienes en casa puedes preparar estas espectaculares galletas, que serán ideales para merendar de manera muy saludable.

La clave del éxito para las galletas saladas de queso preparadas por Karlos Arguiñano, radica en el amasado correcto, el cual garantiza la fusión ideal de sabores.

Vayamos a la receta

receta

Para preparar este delicioso aperitivo salado necesitarás muy pocos materiales.

Ingredientes:

  • 200 gramos de harina sin leudante
  • 120 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de queso emmental rayado
  • 50 gramos de queso parmesano
  • 50 gramos de aceitunas negras
  • Sal
  • Orégano al gusto
  • Hierbas aromáticas de tu elección

Preparación:

En un bol debes colocar la harina, los quesos, la sal, el huevo, el orégano y las aceitunas negras finamente picadas. A continuación se debe agregar la mantequilla, la cual es importante no añadir de una sola vez, sino ir añadiéndola en pequeños cortes.

El siguiente paso es amasar muy bien hasta lograr una masa compacta, la cual se llevará a un papel film en el que se formará un cilindro del diámetro deseado. El resultado será una especie de tubos de masa que se llevará a la heladera por unos minutos hasta obtener una consistencia firme que permita cortar discos de aproximadamente 0,5 a 1 centímetro de espesor.

En una bandeja para horno forrada con papel encerado se disponen los discos de masa (no es necesario dejar gran espacio entre los discos, ya que la harina no lleva levadura; por lo que, las galletas no aumentaran significativamente su volumen al hornearse)

Una vez distribuidas en la bandeja, solo resta llevarlas al horno precalentado a una temperatura de 200° y cocinar por un espacio de 15 a 20 minutos.

Presentación de las galletas saladas de queso

galleta salada

Apenas se hayan enfriado, puedes servir las galletas en un plato decorado con hierbas aromáticas de tu elección.

Un dato interesante a la hora de preparar este rico aperitivo, es que como el mismo Karlos Aguiñano señala, puedes sustituir los quesos que él utiliza, por otros de tu preferencia; así mismo puedes agregar otros ingredientes a la preparación, como por ejemplo cebollas deshidratadas, hebras de romero o ajo.

Ya sabes la manera rápida y sencilla de preparar tu mismo en casa estas deliciosas galletas, las cuales por su sencillez no te llevaran mucho tiempo en prepararlas y presentarlas para su degustación.

En los tiempos actuales en los que como sociedad se vive de manera cada vez más acelerada, es una excelente idea contar con unas buenas galletas saladas, las que por su practicidad pueden acompañarnos y ser ideales para una merienda improvisada durante la media tarde, momento en el cual seguramente necesitarás una dosis extra de energía.