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Duque destaca los «buenos resultados» obtenidos con el Fondo COVID-19 del ISCIII

El ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, ha destacado este lunes los «buenos resultados» obtenidos durante un año con el Fondo COVID-19, una convocatoria para la financiación de proyectos de investigación sobre el SARS-CoV-2 y el COVID-19 que, desde marzo del año pasado, ha financiado 129 investigaciones sobre diferentes ámbitos ligados a la pandemia: biología del virus, diagnóstico, tratamientos, grupos de riesgo, epidemiología o vacunas.

«Estoy muy contento con los resultados y porque, además, hemos demostrado que se puede hacer de una forma más ágil, y con el mismo rigor de antes, la concesión de proyectos científicos», ha aseverado el ministro, para detallar que esto permitirá introductor reformas «duraderas» en materia de coordinación y agilidad en la selección de proyectos.

De hecho, Duque ha destacado que de este fondo es donde han salido prácticamente todos los métodos de secuenciación del Covid-19 en España. Del mismo modo se ha pronunciado la directora del ISCIII, Raquel Yotti, quien ha explicado que en el proceso de selección de proyectos se han identificado prioridades temáticas para ofrecer soluciones a la situación y acortar la incertidumbre, así como otras relacionadas con el diagnóstico, tratamientos y con factores de riesgo y epidemiológicos.

Asimismo, prosigue, a la hora de seleccionar un trabajo se ha tenido también en cuenta que, además de tener una calidad «indiscutible», pudieran aplicarse de forma «rápida». «Hemos cambiado el concepto de evaluación y se fomenta es la transferencia rápida del conocimiento tanto en el ámbito industrial como clínico», ha detallado.

En concreto, el fondo recibió un total de 1.504 solicitudes, de las que finalmente se concedió financiación a los citados 129 proyectos, que representan el ocho por ciento de las propuestas. Todas las comunidades lideran alguno de los proyectos financiados.

La distribución temática de los 129 proyectos financiados es: infección y enfermedad COVID-19, curso clínico y secuelas posteriores (26 estudios); tratamientos para COVID-19 (26 estudios); inmunidad y COVID-19 (19 estudios); mejora del conocimiento del comportamiento del virus (13 estudios); epidemiología de la infección (13 estudios); métodos de identificación del virus (11 estudios); desarrollo de técnicas diagnósticas (7 estudios); desarrollo de vacunas frente al SARS-CoV-2 (7 estudios); infección en mujeres embarazadas (5 estudios); estudio de reservorios animales (1 estudio); y desarrollo de modelos animales para estudios sobre SARS-CoV-2 (1 estudio).

El desarrollo del Fondo COVID-19 ha permitido, además, crear el Registro COVID, en colaboración con las instituciones e investigadores que desarrollan los proyectos. Esta iniciativa está permitiendo integrar toda la información recogida en cada uno de los estudios con el objetivo de poner a disposición de la comunidad científica grandes bases de datos que permitan análisis con mayor representatividad poblacional.

En los primeros momentos de la pandemia los hospitales de toda España trabajaron en numerosas propuestas de tratamiento. El ISCIII promovió la evaluación científica de las diferentes propuestas, siempre bajo el principio de aplicabilidad, por lo que los estudios financiados se centraron en propuestas en fase 3 de desarrollo.

Uno de ellos fue el ensayo clínico ‘PANCOVID’ para pacientes que precisan hospitalización por COVID19. Este estudio ha implicado a más de 27 centros en España, siendo liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Paz (IdiPAZ). Al inicio de la epidemia el ensayo comparó las siguientes pautas: hidroxicloroquina, hidroxicloroquina + azitromicina, y lopinavir/ritonavir en pacientes adultos, e hidroxicloroquina e hidroxicloroquina + Azitromicina en pacientes pediátricos.

Cuando se evidenció que aquella combinación no ofrecía ningún beneficio, el estudio evolucionó hasta la propuesta actual, en la que se compara TDF/FTC (una combinación de antivirales orales). En la actualidad, gracias a esta posibilidad de evolucionar los proyectos, se han generado en España dos estudios de cohortes y un ensayo clínico que compara el uso de dexametasona con dexametasona + baricitinib.

Quizá uno de los tratamientos más controvertidos a lo largo de la pandemia ha sido el uso de plasma procedente de pacientes que han superado la enfermedad. En este sentido, a finales del mes de marzo de 2020 el ISCIII ya financió un estudio que exploraba esta aproximación, enfrentando esta opción al mejor tratamiento disponible para pacientes hospitalizados con COVID-19. El ensayo ha finalizado la fase de reclutamiento e incluye 350 pacientes en 27 hospitales españoles.

MEJORA DEL CONOCIMIENTO DEL COMPORTAMIENTO DEL VIRUS

Por otro lado, el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) es el coordinador de una investigación que está desarrollando una plataforma celular para desentrañar el papel del metabolismo glucídico en los primeros momentos de la infección por SARS-CoV-2 y, de este modo, entender los mecanismos celulares y moleculares que puedan explicar si existe una relación causal entre diabetes y la infección.

Se han llevado a cabo una veintena de experimentos, en colaboración con el Instituto Karolinska de Suecia y la Universidad de Heidelberg de Alemania, infectando las muestras en laboratorio para conocer mejor los mecanismos de transmisión y las vías genéticas implicadas.

Asimismo, la investigación liderada desde el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), tiene como objetivo ‘humanizar’ estos modelos de ratón para hacerle susceptible a la infección por SARS-CoV-2, haciendo que sus células expresen la proteína ACE2 humana. Ya se han generado varios modelos animales gracias al uso de técnicas de edición genética, que ahora serán inoculados con el virus SARS-CoV-2 gracias a una colaboración con el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC.

DESARROLLO DE TÉCNICAS DIAGNÓSTICAS

En los inicios de la pandemia fue evidente la necesidad de un suministro de test diagnósticos que permitieran responder a las diferentes preguntas diagnósticas que se realizaban desde la clínica hospitalaria, la atención primaria y los servicios de salud pública.

El proyecto ‘NanoCompete’, liderado desde el Instituto de Investigación Sanitaria de Cádiz, trabaja en el diagnóstico del COVID-19 mediante nanosensores capaces de identificar las interacciones entre el virus y los receptores celulares que utiliza para comenzar la infección. En paralelo, se está avanzando en el diseño de receptores de antígenos quiméricos (CAR) para optimizar el diagnóstico.

Junto con otros estudios de técnicas diagnósticas, un proyecto coordinado desde el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) se orientó a la identificación de personas que, teniendo test convencionales negativos, mantenían la sospecha clínica de infección. Este proyecto plantea lograr un diagnóstico temprano de la infección mediante el aislamiento de exosomas en individuos con sospecha de la enfermedad.

Por otro lado, se ha confirmado la diferente evolución de pacientes que presentaban síntomas idénticos y perfiles similares. Este hecho ha generado diferentes hipótesis que, desde el Fondo COVID-19, se han abordado a través de proyectos de alto nivel científico y tecnológico.

También, se han realizado estudios genómicos de susceptibilidad viral tanto desde la perspectiva de la variabilidad genética humana como de la viral. Además, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) lidera una investigación sobre las vías de transmisión del virus, que busca combinar técnicas genómicas y epidemiológicas para facilitar la toma de decisiones en salud pública.

Por último, se ha presentado un estudio financiado por el fondo COVID-19 en el que se exploró la seguridad de la lactancia materna en casos de infección confirmada por SARS-CoV-2.