Quantcast

Los motivos por los que no deberías comprar otro mando de la PS5

PS5 nos ha dado quizás uno de los mejores mandos para consola de la historia. Sin embargo, también es de los más polémicos. Ya se han reportado algunos problemas con este aparato puntero de tecnología. En los primeros compases tras la salida de PS5 se había detectado que la fuerza de los gatillos empezaba a fallar. Pero fueron algunos casos aislados. También se han quejado los usuarios de la duración de la batería. Pero un mando háptico, con micrófono y demás funciones, es normal que no pueda durar días y días.

También se publicaron por Twitter fotografías que dejaban en evidencia la suciedad que acumula el mando. Ha habido usuarios que no han enfundado el DualSense y se han encontrado que tras unos pocos usos, el blanco del material se estaba tornando sucio. Quizás sea problema de la textura que tiene el propio material por el que está formado este nuevo controlador de PS5. Y ahora iFixit, una comunidad de manitas de las consolas ha mostrado en un vídeo la durabilidad del DualSense. Es por eso que, para tu próximo mando de PS5, en vez de gastarte el dinero en un mando oficial, es mejor comprar uno licenciado por menos dinero, aquí te damos las razones.

Qué es el Drift en los mandos

Los motivos por los que no deberías comprar otro mando de la PS5

Uno de los problemas que se ha reportado en el DualSense de PS5 es el drift. No es el único mando que lo sufre, ya que también es un problema muy habitual en los Joy-Con de Nintendo, de hecho, la Gran N ha admitido que tienen un problema con eso tras un uso continuado.

El Drift se da en los sticks analógicos de los mandos. Aunque la palanca esté centrada, el sistema detecta que la posición no está en punto muerto. Así que el personaje en pantalla se moverá sin que tú tengas la palanca en movimiento.

Esto puede afectar a la jugabilidad, ya que cuando estás moviendo al personaje o lo dejas quieto, él se va a mover solo. También te puede provocar diversos giros de cámara. Esta es una de las razones más habituales por las que un mando puede ser defectuoso.