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Entra en Cuaresma con la mejor receta del tradicional potaje de vigilia

Por si todavía no te habías enterado, ya estamos en Cuaresma. La celebración este 17 de febrero de un Miércoles de Ceniza algo sui generis ha dado paso al período de 40 días en el que los cristianos se preparan para la Semana Santa por medio del ayuno, la oración y la limosna. Como además se impone el ayuno y/o la abstinencia de carne en según qué fechas, te traemos una espectacular y tradicional receta para pasar el trago: el potaje de vigilia castellano.

Católico o no, más amante de las carnes o menos, esta manera de cocinar el potaje te cautivará. Resulta curioso pensar que este plato de aprovechamiento, confeccionado con alimentos sobrantes de las alacenas españolas, tenga ahora una consideración tan alta. Los gustos culinarios han evolucionado y muchos aficionados a la cocina abrazan ahora la tradicional como si acabara de inventarse. 

QUÉ ES EL POTAJE DE VIGILIA

El potaje de vigilia es un guiso que tradicionalmente se ha servido los viernes de Cuaresma -período litúrgico que comenzó este miércoles- debido a la prohibición religiosa de comer carne durante este tiempo. Cabe destacar, aun así, que con el paso de los años fue aliviándose esta restricción para limitarse sólo al quinto día de la semana.

Aunque es un plato que se elabora en prácticamente toda España, su raíz original se haya en Castilla y León, donde siempre ha tenido un privilegiado lugar dentro de su gastronomía. La receta más extendida se realiza con garbanzos, guisados en un pote u olla con espinacas, y bacalao en salazón. Con el paso de los años, y aunque sigue vinculada tradicionalmente con el período de Cuaresma y la Semana Santa, su elaboración se ha extendido ya a todos los meses de frío.

Gran parte del éxito del plato se debe a que en esta comunidad autónoma se producen dos variedades de garbanzo muy conocidas y sabrosas: el Pedrosillano -cultivado y recogido en la zona de Pedrosillo el Ralo (Salamanca)- y el de Fuentesaúco (Zamora). Ambas variadades cuentan con marca de calidad y pueden ser las más adecuadas para la elaboración de este plato. Si puedes hacerte con alguno de estos garbanzos, mejor que mejor.

Apetecible y muy nutritivo.