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Bechamel sin mantequilla: la receta más suave y light si estás a dieta

La bechamel es una salsa cuyo origen se disputa entre Italia y Francia. Su versatilidad le ha dado el valor para ser la base de algunos platos, así como una ideal salsa acompañante. Por lo general es una receta rica en grasas dentro de la dieta, pero en la versión sin mantequilla ofrece un sabor más ligero. Uno de los usos más comunes de este tipo de salsa es su aplicación para gratinar en pastas y vegetales; también queda muy bien con carnes y pescados.

Otra aplicación es su uso para espesar cremas, salsas o jugos de guisos. Además, este tipo de alimento resulta un excelente compactador de ingredientes. Su éxito se basa en evitar grumos en la preparación final. Para ello, hay que poner mucho cuidado en la temperatura de cocción y la técnica. La contextura de esta se debe adaptar a cada aplicación, es decir, una consistencia más espesa para las salsas, mientras que mucho más cremosa para sopas o gratinados. Finalmente, la salsa puede contener diferentes aromas y sabores, de acuerdo a las exigencias del plato. Algunas versiones incluyen cebolla picada o queso; en el caso de las croquetas, la variante es que la salsa lleva trozos de carne, pollo o pescado.

Ingredientes de la bechamel sin mantequilla

Harina

La verdad es que no es nada complicado tener los ingredientes necesarios para hacer esta bechamel sin mantequilla que te estamos contando y que tanto te va a gustar. En primer lugar, necesitarás 50 gramos de harina de trigo.

Tras esto, tendrás que comprara para utilizar después 50 ml de aceite de oliva y medio litro de leche. Después, también necesitarás un poco de nuez moscada, sal y pimienta. Ya ves que son ingredientes que puedes tener en cualquier lado.