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Cómo hacer una bechamel light de calabacín (y que no se note)

Últimamente todo el mundo quiere estar en forma y comer de manera saludable, y es muy común buscar alternativas a preparaciones tradicionales pero que sean más sanas y contengan muchas menos calorías que las elaboraciones originales. Este es el caso de una bechamel light que podamos usar para lasañas, canelones, croquetas o para gratinar otros alimentos. Vamos a enseñaros a hacer una de calabacín paso a paso que no lleva harina en sus ingredientes. Esta es sustituida por estas verduras que, a priorino creerías que sirvieran para hacer una de dieta pero te aseguramos que el sabor es exquisito.

Para conseguir que la textura de esta receta de calabacín light se asemeje lo máximo posible a la salsa tradicional, tendrás que tener en cuenta algunos trucos. Por ejemplo, puedes añadir un puñado de arroz, así el almidón de los granos ayudará a que espese rápidamente y tenga una consistencia similar. Aunque también serviría si añadiéramos patata o maicena, pero como queremos hacer una salsa light con pocas calorías, es mejor no incluir ninguna fécula almidonada. En el caso de que prefiráis esta receta sin leche, te aconsejamos utilizar una leche vegetal, agua o incluso, un caldo de verduras. Esperamos que la pruebes y veas lo deliciosa que está.

Ingredientes para la bechamel de calabacín light

Calabacín

En primer lugar, para este tipo de receta vas a tener en cuenta que no necesitarás ingredientes muy complicados de encontrar así que no te preocupes por eso. Comienza con dos calabacines medianos, una cebolla y 250 mililitros de leche desnatada o vegetal.

Por otro lado, tendrás que utilizar una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra, media cucharada sopera de arroz aunque es opcional. También necesitarás una pizca de nuez moscada, una pizca de sal, una pizca de pimienta negra y, si quieres, un diente de ajo.

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