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Los peligros de Alexa que nadie te cuenta

Sería curioso intentar responder a quién se le ocurrió que es una buena idea tener una máquina a la que le preguntas cosas y le respondes. Una máquina que está en el salón de tu casa, que escucha todo lo que dices, que sabe qué cosas te preocupan y a la que, de un modo a otro, le confiesas tus intimidades y secretos. Porque básicamente eso es Alexa y otros “asistentes virtuales” que son como espías de las grandes empresas tecnológicas en el salón de casa. Aunque Amazon, Google y las compañías que los comercializan han negado siempre que estos dispositivos violen la intimidad, lo cierto es que las sospechas de los más críticos han ido confirmándose con el paso del tiempo.

No son raras las fugas y grietas de seguridad de Alexa, que es el asistente de seguridad de Amazon. Se supone que Alexa solo escucha cuando dicen su nombre, pero eso es mucho suponer. Poco después de que saliese a la venta, Bloomberg reveló que este dispositivo tan moderno y codiciado por millones de personas permite a terceros escuchar y guardar conversaciones privadas de los usuarios de manera aleatoria. La empresa no tuvo más remedio que reconocerlo y asegurar que estaba trabajando en arreglar ese problema.

Alexa descifra tu contraseña

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Por supuesto, ese no fue el primer fallo de seguridad que se le descubrió a Alexa ni será el último. Esta clase de asistentes virtuales, como por ejemplo el Google Home, podrían ser fácilmente utilizados por hackers para escuchar y descifrar nuestras contraseñas o códigos PIN si nos encontramos cerca del aparato en cuestión. Un grupo de investigadores de la británica Universidad de Cambridge así lo ha establecido a través de un dispositivo que simula a los asistentes que están a la venta en la actualidad. 

Todos los sonidos grabados por ese asistente virtual construido ad hoc para el experimento fueron volcados en un ordenador para que fuesen analizados. Los expertos se esforzaron por investigar y descifrar si, mediante el sonido y las vibraciones generadas por el teléfono al escribir en él, es posible adivinar un dígito de cinco cifras o una contraseña. Y la verdad es inquietante.