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jueves, 18 agosto 2022 4:32

Otro ridículo: las noches más oscuras de este Barcelona en Champions

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El FC Barcelona alcanzó la gloría en el 2015 al conquistar un nuevo triplete en su palmarés, gracias a un juego excelso y un poco más directo que en otros años; pero con la posesión característica de bandera. Esa final contra la Juventus fue realmente sublime y pese a las dificultades se impusieron de gran forma; no obstante, paradójicamente esa fue la última noche realmente impresionante del club azulgrana que a partir de allí a pasado sin pena ni gloria en una competición que se ha convertido más una fábrica de tristezas que la bendición que debería significar.

Desde esa ocasión en el 2015, el conjunto blaugrana se ha presentado en distintos escenario y aunque en algunos de ellos los árbitros los hayan salvado, en siguiente ocasión la caída ha sido mucho peor que si los hubieran dejado fuera en las primeras de cambio. El ridículo que han sufrido ha sido monumental en los últimos años y una vez más vuelven a experimentar esa sensación ante una Juventus que les ha agarrado la medida, pero se nota aún más el pesar en este Barça que, sin duda, es el que peor nivel ha exhibido en los últimos tiempos. Las derrotas han sido duras, pero ya hay tantas que a muchos barcelonistas les costará saber cual es peor.

Esa remontada en Anfield aún duele

Los blaugranas llegaron muy bien a las semifinales de la Champiosn League 2018-2019. Se habían impuesto en el Camp Nou por 3-0 ante el Liverpool e iban encaminados a lo que parecía se convertiría en un nuevo triplete; porque en LaLiga lideraban con holgura, ya estaban en la final de Copa del Rey y solo una catástrofe en el partido de vuelta podría sacarlos de la final de Champions, el problema es que la catastrofe si se dio con un ridículo monumental.

Klopp afrontó el partido sin Firmino ni Salah, pero Origi tomó un protagonismo que nadie se esperaba con un doblete que se combinó con los dos goles de Wijnaldum para que firmarán una de las remontadas más épicas que se recuerden, ante todo un equipazo y con tantos elementos en contra. El Barcelona decayó en su juego de forma increíble, algo que quedó más que escenificado con ese último gol de Origi después del córner de Alexander-Arnold. Luego de eso los azulgranas no encontraron su juego, se perdieron inexplicablemente al punto de que también cayeron en la final de Copa del Rey y si esa derrota ente los reds se hubiera dado unos 15 días antes, pues también hubieran perdido la Liga; porque botaron allí casi toda la ventaja que tenían. Ese partido marcó un antes y un después en este Barça que desde entonces está aún más roto.