Quantcast
domingo, 23 enero 2022 20:11

El Real Madrid resucita en la Champions League cuando más lo necesita

-

El partido de Champions League entre el Real Madrid y el Inter de Milán era uno en el que estaban involucrados algo más que tres puntos. Un verdadera final se dio en el Giuseppe Meazza, con ambos conjuntos jugándose la vida; pero al final fue el equipo blanco el que salió inmune con un partido muy completo en el que algunos brillaron, otros estuvieron muy bien y en el que la escuadra italiano puso también su granito de arena para ayudar a la causa merengue.

Zidane sorprendió una vez más de inicio con su alineación, con lo que deja bien claro que por más que la prensa y los expertos lo intenten, jamás le ganarán a esa mente que elucubra tantos planes que hasta sus propios jugadores acaban confundidos. No obstante, en esta ocasión acertó y sus decisiones, incluso en los cambios en el segundo tiempo, dieron pie a un duelo placido en el que el Madrid consiguió el triunfo que les permite encarrilar su camino en Europa y depender de ellos mismos para lograr la clasificación.

Hazard brilló en el Real Madrid

El belga estuvo muy participativo en el partido

En el triunfo intervinieron varios factores, pero uno de los más importantes fue el aporte que hizo Eden Hazad para los suyos desde el primer minuto hasta que fue sustituido por Vinicius. El Real Madrid se benefició en gran medida del buen juego del belga que desde hace un tiempo no se mostraba tan participativo. Si bien ante el Huesca dio una probada de lo que podría hacer, el coronavirus cortó lo que podría haber sido el comienzo de una racha; pero ante el Inter pudo recuperar el camino.

Con un estilo más propio del que enseñó en su etapa del Chelsea, Hazard pudo participar más en la creación de juego, fue una buena opción de pase para sus compañeros y también se atrevió a conducir el balón con mucho criterio. Su juego elevó mucho a los de Zidane y además lo coronó con un gol que le pude dar mucha más confianza de cara al futuro. Todavía Skriniar, de Vrij y Bastoni deben de estarlo buscando; porque en el campo se movió tanto que nunca pudieron seguirle el rastro.