Igualdad Animal pide “más transparencia” y la prohibición de la producción de foie gras tras la listeria detectada en Euskadi

La organización internacional de defensa de los animales Igualdad Animal exigió este lunes “mayor transparencia” al sector alimentario después de que se haya detectado la presencia de Listeria monocytogenes en varios lotes refrigerados de medallones de foie gras elaborados por la empresa guipuzcoana Patés Zubía S.L.

Así lo demandó a través de un comunicado en el que también reclamó la “prohibición” de su producción en España, tal y como pide a través de la campaña Stop Foie Gras, que ya ha conseguido 48.000 adhesiones.

Igualdad Animal precisó que este producto ha sido prohibido ya en 18 países y varias ciudades y que en Europa solo se produce ya en cinco países, entre ellos España y su directora ejecutiva, Silvia barquero, subrayó que los consumidores “tienen derecho a estar suficientemente informados para poder tomar decisiones responsables” y advirtió de que la salud de las personas “está en juego”.

Para la organización, el foie gras “supone una tortura para los patos y gansos” además de un “potencial riesgo” para los consumidores y recordó que los productos con “más probabilidades” de estar contaminados por esta bacteria son los embutidos y productos cárnicos no pasteurizados como los patés, la carne de cerdo poco cocinada y la leche cruda y sus derivados.

Según sus cálculos, en España cada año más de 1.150.000 patos y gansos son sometidos a la “alimentación forzada para que sus hígados crezcan hasta diez veces su tamaño normal y obtener foie gras”.

Junto a ello, destacó que la última investigación de la organización en España muestra una necropsia en la que se comparan las diferencias entre el hígado de un pato sano y uno utilizado por la industria del foie gras con resultados “sobrecogedores”.

En concreto, según la entidad, la autopsia expone cómo el hígado del pato sometido a la alimentación forzada padece esteatosis, una enfermedad por la que la grasa “devora” el órgano completamente hasta el punto de que el hígado “pesa nueve veces más que el sano y ha perdido su color natural”.

Por otro lado, según Igualdad Animal, en el proceso de producción de foie, los patos son encerrados en jaulas y alimentados “a la fuerza” mediante un tubo metálico de 30 centímetros entre dos y tres veces al día con hasta un kilo de alimento por toma durante dos semanas, práctica que consideró un “maltrato extremo” e “incompatible con la vida”. “De no ser sacrificados, estos animales morirían en pocos días”, resolvió.

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