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Sánchez: “Ojalá lleguemos a un acuerdo” para celebrar una consulta en Cataluña

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó este martes su deseo de que “ojalá lleguemos a un acuerdo” en la comisión bilateral que va a conformar con la Generalitat de Cataluña para negociar una salida a la crisis política en esta comunidad, incluida la celebración de una consulta popular en la que los ciudadanos puedan votar libre y legalmente.

Sánchez hizo estas declaraciones en la rueda de prensa que ofreció en el Palacio de la Moncloa tras presidir esta mañana la primera reunión del Consejo de Ministros del nuevo Gobierno, y donde tuvo que responder varias preguntas de los medios de comunicación sobre la negociación política que quiera abrir con la Generalitat y a la que se comprometió con Esquerra Republicana en el pacto de investidura suscrito por el PSOE.

Preguntado expresamente sobre la exigencia de ERC para celebrar un referéndum de autodeterminación en Cataluña, Sánchez se refirió únicamente a “consulta” y adujo que “si podemos llegar a una consulta en Cataluña es porque llegamos a un acuerdo”. “Ojalá podamos llegar a un acuerdo porque eso significa que la crisis política queda resuelta”, remachó.

Sánchez restó importancia a la posible convocatoria de una consulta a los ciudadanos en Cataluña con el argumento de que algunos estatutos de autonomía, como el de la Comunidad Valenciana, permiten celebrar a nivel regional este tipo de iniciativas populares.

En cualquier caso, negó que el nuevo Ejecutivo vaya a incurrir en iniciativas ilegales o inconstitucionales en sus acuerdos con la Generalitat porque “formamos parte de la arquitectura de nuestro país y en ese marco, que es muy amplio, nos vamos a manejar”. “Por tanto, lecciones de constitucionalismo de otros partidos, las justas”, apostilló.

LA COMISIÓN SE RETRASA

Respecto a la constitución de la mesa de diálogo bilateral con la Generalitat, el presidente explicó que va a retrasarse un poco porque el presidente de Cataluña, Quim Torra, le pidió en la conversación telefónica el pasado jueves que antes se celebrara una reunión entre ambos y resaltó que no tiene “ningún problema” en que sea así el orden.

Esta nueva posición supone un giro en la posición de Sánchez tras haber sido investido presidente de la Generalitat, ya que durante la campaña de las elecciones generales del 10-N se negó incluso a coger el teléfono a Torra y en los mítines le acusaba de instigar los incidentes violentos que estaban teniendo lugar en las calles de Barcelona.

Sánchez declaró estar “encantado” de poder reunirse “cuanto antes” con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, para “poner en marcha el diálogo que es tan necesario” a la hora de tratar de resolver la situación política en esta comunidad, e indicó que para ello ya están en conversaciones los respectivos gabinetes para encontrar la fecha y el lugar más adecuado para la reunión.

Subrayó que no tiene “ningún problema” en reunirse con Torra porque “sigue siendo el presidente de la Generalitat de Cataluña”, a pesar de que la Junta Electoral Central decretó el pasado 3 de enero su inhabilitación tras ser condenado judicialmente por desobedecer las órdenes de los tribunales para retirar los lazos amarillos de edificios públicos catalanes durante la campaña electoral.

Sánchez insistió en que confía en que el encuentro con Torra sirva “para poner en marcha el diálogo que es tan necesario” respecto a la situación política en Cataluña, que considera que se ha agravado por su judicialización cuando “nunca debió salir de la vía política”.

Además, recomendó ver con “normalidad” que no vayan a cumplirse estrictamente las dos semanas de plazo que ERC dio al PSOE para constituir la mesa de diálogo bilateral tras la toma de posesión del nuevo Ejecutivo y lo definió como “simplemente una cuestión de tiempos”.

La prioridad, en su opinión, debe ser “abrir una experiencia de diálogo” con la Generalitat para buscar una salida política a lo que tanto los partidos independentistas como el PSOE han definido en el último mes como un conflicto político y recalcó que después de vivir “situaciones muy difíciles de asumir por parte del Gobierno de España” cree que tiene “la responsabilidad de sentarnos”.

Sánchez se mostró convencido de que si se avanza en el diálogo y “normalizamos la crisis catalana” la vía judicial “no tendrá el recorrido que ha tenido estos meses y estos años” por los delitos que han cometido los políticos separatistas.

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