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El Cabildo entregó en la Fiscalía el informe del incendio de Artenara elaborado por su Brigada de Investigación de Incendios Forestales

•       El Cabildo de Gran Canaria es el único con Brigada de Investigación
•       El 100 % de los fuegos de Gran Canaria son de origen humano
•       La Brigada del Cabildo está a la cabeza del país en eficacia

 

El Cabildo de Gran Canaria entregó en la Fiscalía de Medio Ambiente el informe técnico con las conclusiones de origen y causa del incendio de Artenara, que se suma al informe también entregado esta semana sobre el incendio de Valleseco, ambos elaborados por la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) tras un laborioso y garantista trabajo de cuatro meses puesto a disposición de la Justicia.


Se trata de sendos informes de varios cientos de folios que han precisado trabajo de campo y de oficina resultado de la aplicación del denominado método de la evidencia física que reconstruye los hechos sucedidos el 10 y el 17 de agosto, cuando se declararon respectivamente los dos grandes incendios del verano, ya que en agosto se sucedieron cuatro.

Los trabajos comenzaron con la inspección al lugar por parte de los agentes del Cabildo tras la fase peligrosa para realizar una inspección técnica ocular que supone el inicio de todas las pesquisas de esta brigada de investigación del Cabildo de Gran Canaria, el único que cuenta con un equipo de investigación de fuegos.

El objetivo de la Institución insular al crear esta unidad, además de cumplir con la normativa vigente, fue estudiar las causas de los fuegos para poder diseñar políticas de prevención adecuadas a la realidad. Para ello investiga el cien por cien de los fuegos, lo que ha arrojado que un cien por cien de los fuegos tienen detrás la mano de una persona, por lo que hay que insistir en la necesidad de no cometer negligencias porque una pequeña desobediencia o descuido se puede convertir en una gran amenaza para la población.

Y además puede cambiar la vida de la persona que cometió el descuido o la negligencia porque se ve inmersa en un proceso judicial muy complejo de sobrellevar solo por pensar que no iba a pasar nada o por no reparar en la imprudencia cometida.

Los CSI de los fuegos

Denominados en ocasiones los “CSI de los fuegos”, su trabajo consiste en rebobinar la secuencia del fuego a través de estudios topográficos del lugar, del modelo de incendio, el tipo de combustible vegetal y la climatología del día.
Con la ayuda de banderillas rojas y blancas, y leyendo el avance, la intensidad y gradientes de daño en piedras, ramas y el terreno, los agentes logran desandar el camino recorrido por los fuegos para alcanzar el lugar de inicio, descubrir el foco y el medio de ignición y, sobre todo, recogerlo con minuciosidad técnica en un informe que supone un exhaustivo examen de los aspectos necesarios para ser puesto en manos de la Fiscalía de Medio Ambiente, cuyo titular, Javier Ródenas, no ha escatimado en elogios hacia el riguroso trabajo del equipo del Cabildo, su “valiosa confección” y el importante “aporte probatorio”, todo ello con el debido deber de reserva que obliga a no desvelar el contenido de dicho informe.