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Dani Mateo no habló ante el juez, pero sí ante el público de ‘El Intermedio’. Tan sólo horas después de acogerse a su derecho a no hablar mientras comparecía por un delito de ofensas y odio por el sketch de la bandera, el humorista deseó en el programa de ‘laSexta’ que todo este asunto pase cuanto antes.

“Quiero que acabe cuanto antes, sólo deseo volver a mi vida aburrida de cuarentón que se hace pasar por millenial”, aseguró.

Los deseos del cómico que iban entre bromas, desembocaron en un llamamiento a las redes sociales para que apoyen la libertad de expresión: “Quiero aprovechar este momento para mandar un mensaje: por favor, tuiteros, raperos, titiriteros… haced algo. Lo que sea, por favor”.

Dani Mateo explicó que el sketch en el que se sonó los mocos con la bandera de España era sólo un parodia. “Todo lo que hacemos es una broma” y “sin haberlo buscado en absoluto, tengo en mi haber un delito de odio, otro de ultraje a la bandera y bueno, una multa por aparcar más de dos minutos en una zona de carga y descarga”.

En ese punto, el Gran Wyoming que permanecía a su lado, rebajó la gravedad del discurso con la broma del aparcamiento: “¡Degenerado! ¡A quién se le ocurre! ¡La zona de carga y descarga es sagrada! No sólo no conoces los límites del humor, tampoco los de la zona azul!”, y continuaba acercándose a Mateo para preguntarle si no se cansa de “dar la nota”.

La polémica sobre el Sketch sigue desatando ríos de tinta y en las últimas horas, el dramaturgo Albert Boadella también se ha referido a ella.  En una entrevista ha señalado que todo el problema se debe a una falta de ingenio y ha señalado que “lo que él hace lo habría hecho yo (…) y la gente se habría reído” , incluso los que se sienten españoles y a la bandera como un símbolo propio”.