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Renfe ha apartado del servicio a los nueve vigilantes de seguridad, que estuvieron implicados en una brutal paliza contra un pasajero inmigrante, en el intercambiador ferroviario de Plaza de Catalunya, en Barcelona. Según la cadena ‘SER’, la operadora que abrirá un expediente informativo, subraya que “no tolera ninguna actitud, acto o manifestación discriminatoria contra cualquier persona”.

Los guardias pertenecen a las empresas Ombuds y Sureste, y una vez que la investigación se resuelva y se decida si los hechos son constitutivos de una falta se tomarán más medidas.

La denuncia de los hechos llegaba en la noche del miércoles, de la mano de ES Racismo, que colgaba el vídeo en Twitter, junto al que escribían “la brutalidad con la que golpean todos los vigilantes de seguridad al joven tiene su razón en que es brutalidad racismo”.

En las imágenes, grabadas hacia las 21 horas, se ve cómo los guardias persiguen al joven y cuando le alcanzan, cuatro de ellos la emprenden a golpes con las porras, hasta inmovilizarlo en el suelo.

De fondo se escuchan varias voces, una que defiende al muchacho agredido, y otra que se pone de parte de los guardias.