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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a sorprender por su manera de hacer política internacional.

El último despropósito llegaba durante la pasada madrugada cuando, por sorpresa y a través de un mensaje en Twitter, el inquilino de la Casa Blanca anunciaba que suspendía una visita prevista desde hacía tiempo a Dinamarca.

El motivo que esgrimía Trump a través de la famosa red social era que ese país no tenía ninguna intención en venderle Groenlandia.

“Dinamarca es un país muy especial con gente increíble, pero en base a los comentarios de la primera ministra Mette Frederiksen, de que no tendría ningún interés en debatir sobre la compra de Groenlandia, pospondré nuestra reunión prevista para dentro de dos semanas para otro momento. La primera ministra ha sido capaz de ahorrar una buena cantidad de gasto y esfuerzo tanto para Estados Unidos como para Dinamarca siendo tan directa. ¡Le doy las gracias por ello y espero poder volver a agendar la cita en algún momento futuro!”, aseguraba.

Según ‘The Washington Post’, Trump tenía pensado asumir un subsidio anual de 600 millones de dólares a Groenlandia y un pago único de una cantidad que no ha sido cuantificada.