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El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) ha aprobado una declaración institucional de emergencia climática y ambiental en la que se compromete a establecer y reforzar, dentro de su ámbito de actuación, cuantas medidas sean necesarias para frenar el calentamiento global y que España sea una economía de bajo impacto ambiental y competitiva hasta 2050, tal y como se ha comprometido con la UE y la comunidad internacional.

En el documento, aprobado durante la sesión plenaria de julio y dado a conocer este jueves, los arquitectos consideran necesario reconocer la magnitud del desafío que representa el calentamiento global y califican de “importancia capital” adecuar el hábitat construido para frenarlo.

“Para reducir en un 80% las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2050, como establece la hoja de ruta de la UE, y evitar que las consecuencias del calentamiento global sean irreversibles, los arquitectos y arquitectas debemos asumir nuestra responsabilidad y el liderazgo que nos demanda la sociedad, intensificando nuestra acción, tanto en el ejercicio cotidiano de la profesión como de forma colectiva”, se lee en la declaración.

Responder a los desafíos que representa la amenaza climática supone “un compromiso ineludible” y “una exigencia ética” de la profesión, según subrayó el presidente del CSCAE, Lluís Comerón, por lo que el Consejo Superior y los Colegios de Arquitectos del país concretarán su compromiso de varias formas.

En primer lugar, declaran que pondrán su “conocimiento y su experiencia” al servicio de las administraciones públicas, en general, y del Ministerio para la Transición Ecológica, en particular, para “trabajar coordinadamente en políticas públicas que aporten soluciones innovadoras en los campos del urbanismo y la edificación”.

En segundo lugar, se comprometen a apoyar políticas integrales de transformación urbana con el impulso de instrumentos legislativos y normativos que establezcan el marco adecuado para que “se acelere” la renovación de las ciudades, tal y como ya realizan algunos países de la UE, con el fin de avanzar hacia modelos territoriales sostenibles planteados en las agendas urbanas.

Para justificar la importancia de una renovación urbana, los arquitectos españoles se apoyan en los datos de ONU-Hábitat, según los cuales las ciudades son causantes del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero y del 78% del consumo de la energía mundial.

Por último, el CSCAE y los Colegios de Arquitectos se comprometen a desarrollar un plan de acción que promoverá iniciativas propias y el apoyo a la práctica profesional para reducir la huella de carbono, poniendo el foco en la proyección de entornos más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.

En este sentido, utilizarán la red colegial para difundir entre la ciudadanía los valores de la sostenibilidad ambiental, pero también social y económica como un bien común.