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Los famosos ‘clicks’ de Playmobil se han convertido en la última víctima del independentismo catalán. La Generalitat ha amenazado a la compañía alemana con el pago de una multa, si no etiqueta sus juguetes en catalán.

El Ejecutivo independentista se escuda en la ley que obliga a etiquetar ciertos productos e instrucciones en catalán y en el hecho de que Playmobil cuenta con sede en España, en concreto en el País Valenciá, en Onil.

Según avanzara ‘El Confidencial Digital’, la Agencia Catalana de Consumo ha abierto un expediente informativo contra la compañía alemana, por lo que la multinacional se enfrenta a una multa de entre 10.000 y hasta 100.000 euros.

La Plataforma per la Llengua, organismo dependiente de la Generalitat,  fue quien puso en marcha esta iniciativa, que también alcanza al grupo Lego.

Según su comunicado oficial, en el “País Valencià el catalán comparte cooficialidad con el castellano, y el Ayuntamiento de Onil está en territorio catalanohablante del País Valencià, municipio donde es lengua oficial. Los muñecos de Playmobil  vendidos en Cataluña llevan la dirección de Zindorf (sede central a Alemana) y la de Onil o bien Hal Faro (en Malta)”. Reprocha además a Playmobil que la compañía sí etiqueta sus productos dependiendo del país en el que se encuentre.

Playmobil y Lego ya han advertido que no etiquetará en catalán.