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Los padres de Julen, el pequeño de dos años que falleció al caer en un pozo ilegal en una finca de Totalán, en Málaga, han declarado ante el juez que desconocían la ubicación del fatídico agujero.

Según su testimonio, al que ha tenido acceso el ‘Diario Sur’, la madre, Victoria García, ha confesado que “si lo hubiera sabido, me habría bajado del coche a medio camino… aunque hubiera tenido que volverme a Málaga andando con mi niño”.

Por su parte, el padre, José Roselló sí ha reconocido que el dueño de la finca y tío del pequeño, David Serrano, le advirtió de ello mientras recogían leña para hacer la paella que iban a comer ese día.

“Me comentó que había tres pozos en la parcela, y que uno estaba a pocos metros. Pero me tranquilizó ver uno que estaba sellado perfectamente con PVC”, aseguró.

Sin embargo, en su relato subrayó cómo el pozo por el que cayó su hijo no lo estaba.

“Vi los bloques de hormigón que David dijo haber colocado sobre la boca del pozo, pero cuando yo llegué a rescatar a Julen, el agujero estaba descubierto. Si no, no se habría precipitado, ni a mí me habría entrado el brazo cuando intenté cogerle”, relató ante el juez.

Los padres del pequeño comparecían ante el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga, en calidad de testigos, este lunes y ambos sostuvieron las versiones que ofrecieron desde el primer momento. En su interrogatorio, el juez trató de situar a cada uno en la parcela para averiguar qué vieron del momento de la caída.

 

También la prima de José y pareja de David Serrano prestó declaración y puntualizó que no dudaba de que les advirtiera de la existencia de los pozos: “no escuché directamente a David advertir al resto sobre el pozo… pero es muy previsor, estoy segura de que alertó a José”, aseguró.