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Servimedia

El candidato de Unidas Podemos a la Presidencia del Gobierno, Pablo Iglesias, volvió este miércoles a dar por no contestada su pregunta al candidato del PSOE, Pedro Sánchez, de si descarta gobernar con Ciudadanos, pese a que ayer en el debate dijo que esta posibilidad no estaba en sus planes.

Iglesias abrió y seguidamente abandonó el mitin que la web de Podemos presentaba como el “acto central de campaña”, celebrado en la plaza Can Fabra del barrio de Sant Andreu, en Barcelona, casi llena con más de 1.500 espectadores.

“Era tan fácil como decir ‘Lo descarto’, pero no lo descarta”, subrayó, insistiendo en que los poderes económicos presionarán para ese Gobierno que “no es de izquierdas, y eso lo sabe la gente del PSC”. Por eso, les pidió el voto como garantía de un Ejecutivo central de izquierdas y que apuesta por el diálogo en Cataluña.

“Sé que hay gente del PSC y ERC que va a votar a Jaume Asens”, atestiguó, dedicando los últimos minutos de su discurso a alabar al cabeza de lista de En Comú Podem como “una garantía para Cataluña” que “se ha ganado el respeto de todos” y tiene “capacidad para hablar con todos y encarar un diálogo institucional”.

Asens no pudo asistir al acto por estar preparando el debate entre los candidatos catalanes, pero sí lo hicieron otros de la lista de En Comú Podem, como Gerardo Pisarello y Joan Mena. Éste último concretó más su rechazo a la fórmula que empleó Sánchez sobre el eventual pacto con Ciudadanos, comparando el “no es no” rotundo que dio a pactar con los independentistas y en su día a investir a Mariano Rajoy con el más tenue “no está en mis planes”.

Al final del acto, también la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, arremetió contra el PSOE calificándolo de “junco”, que puede inclinarse hacia la izquierda o la derecha, y habló de “silencio atronador”, y el “silencio del junco” sobre el que dio Sánchez a la pregunta de si pactaría con Cs.

Por lo demás, Iglesias, tras saludar a los artífices invisibles de la campaña, como de costumbre, y calificar de constituyentes las elecciones del domingo, Iglesias denunció la crisis de los derechos sociales en la UE y defendió poner límite a “los privilegios de una minoría, que están condenando a las mayorías sociales”.

“Algunos dicen que eso no se puede hacer, que es imposible”, lamentó, para a continuación poner como ejemplo la gestión del Ayuntamiento de Barcelona con su empresa municipal de energía, su intervención en el mercado del alquiler, la persecución del fraude fiscal y el dentista gratuito. “Se puede hacer en el Estado tomando el ejemplo del Ayuntamiento de Barcelona”, vislumbró.

Respondiendo a Pablo Casado y Albert Rivera, que ayer en el debate le acusaron de subir los impuestos, Iglesias puntualizó que “no se trata de subir o bajar los impuestos, sino a quién”. “Con voluntad política puede haber justicia fiscal”, señaló.

En cuanto a los derechos civiles, dijo que “están fallando también en España”, donde “la crisis se está llevando derechos fundamentales” y el conflicto catalán “no se va a solucionar con cárcel ni con jueces, sino negociando”.