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Los cinco dirigentes independentistas en prisión preventiva que lograron escaño en las elecciones generales han obtenido el permiso de la sala del Tribunal Supremo que les juzga por el delito de rebelión, por organizar el referéndum ilegal del 1-O, para tomar posesión de sus cargos legislativos. Rechaza, sin embargo, la petición de libertad formulada por sus defensas y descarta también pedir a las Cortes un suplicatorio para continuar el juicio contra los acusados que han obtenido escaño como diputados y senador.

El tribunal que les está juzgando autoriza así a todos los que fueron candidatos a las elecciones generales del 28 de abril y resultaron electos a asistir al Pleno de las cámaras y acatar la Constitución, lo que les permitirá acceder a sus escaños en el Congreso y en el Senado, dado que mantienen sus derechos políticos intactos en tanto no resulten condenados.

Sólo en ese caso, el artículo 6.2 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (Loreg) contempla la retricción del derecho de sufragio pasivo a “los condenados por sentencia firme, a pena privativa de libertad, en el período que dure la pena”, y a todos aquellos que aún no teniendo sentencia firme, hayan sido condenados por “delitos de rebelión, de terrorismo, contra la Administración Pública o contra las Instituciones del Estado cuando la misma haya establecido la pena de inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo o la de inhabilitación absoluta o especial o de suspensión para empleo o cargo público en los términos previstos en la legislación penal”.

En los comicios generales resultaron elegidos Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull como diputados y Raül Romeva como senador. Todos ellos tienen que recoger su acta de parlamentarios y acatar la Constitución en la sesión constitutiva de las Cortes convocada para el 21 de mayo.

(SERVIMEDIA)