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Mientras los equipos de rescate continúan intentando dar con el lugar exacto donde se encuentra el pequeño Julen, la Guardia Civil continúa investigando cómo se produjo la caída.

Según la reconstrucción que han realizado los agentes, varios testigos confirman la caída de Julen al pozo. Lo vieron tanto el padre del menor, como la prima del padre. Ambos confirman que el pequeño se precipitó.

Según Manu Marlasca, la familia de Julen había acudido a ese lugar para pasar un tranquilo día de domingo. Tenían pensado cocinar una paella para comer.

El menor estaba al cargo de su madre, mientras el padre preparaba el fuego donde pensaban cocinar. En un momento, la madre recibe una llamada y le pide al padre que se quede al cargo de Julen. No obstante, cuando fue a coger unos troncos, el niño echó a correr y cayó al pozo.

También fue testigo la prima del padre, que pudo confirmar ante la Guardia Civil que vio cómo el niño desaparecía en el interior de la cavidad. “Mi prima, que estaba más cerca, salió tras él y empezó a gritar ‘¡el niño, el niño!’ temiendo que se tropezara”, dijo en una entrevista publicada en Sur.

Según la versión del padre, nada más ver la caída, se acercó al pazo pero ya no vio nada. “Aparté como pude las piedras (…) Escuché llorar a mi hijo, y metí el brazo hasta el hombro, apoyando la cabeza contra el suelo, para trapar de alcanzarlo, porque no sabía la profundidad del pozo y creía que él estaba más cerca. Yo escuché llorar a mi hijo. Solo pude decirle: ‘Estate tranquilo, papá está aquí y el hermanito [Óliver, fallecido en 2017, a la edad de tres años, por una muerte súbita] nos va a ayudar'”