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El Tribunal Supremo acoge este jueves la última sesión del juicio del ‘procés’ contra los líderes del proceso independentista por la convocatoria y celebración del 1-O.

En la última sesión del juicio, que comenzó el pasado 12 de febrero, se escuchará el alegato final de cuatro de las defensas de los acusados, que tienen una hora por cada defendido, y la última palabra de los acusados, que podrán ejercer su derecho a dirigirse al tribunal durante un máximo de 15 minutos, antes de que el juicio sea declarado visto para sentencia. Para entonces la vista oral habrá celebrado 52 sesiones y escuchado a más de 400 testigos.

La recta final del juicio ha concentrado en el Supremo a más periodistas, autoridades y público que durante las últimas semanas. Este martes estuvieron presentes en la sala de vistas la consellera de Justicia de la Generalitat, Ester Capella; el diputado de Junts per Catalunya Albert Batet y el diputado de EH Bildu Jon Iñarritu. Además, junto a las autoridades, numerosas personas ataviadas con prendas amarillas acudieron a seguir la penúltima sesión del juicio contra los líderes del independentismo.

Esta previsto que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, acuda este miércoles al Supremo para seguir de cerca la última sesión del juicio.

El letrado de Oriol Junqueras, Andreu Van den Eynde, aseguró este martes al tribunal en la última parte de sus conclusiones en la vista del ‘procés’ que “este juicio es una oportunidad para superar una crisis. La política no va a desaparecer. La gente no va a dejar de protestar. Le tenemos que devolver la pelota a la política. Es una cosa interesante que puede hacer la sentencia”.

El letrado advirtió de que “en Cataluña hay indignación”, producto de una situación que se ha cronificado con el tiempo. “No deja de ser la desafección de Montilla de 2010 evolucionada” que debe resolverse con la intervención de la política, dijo. Y en ese punto agregó: “Estamos ahí, con la mano tendida para solucionar este conflicto. Es lo que esta sentencia tendría que ser. Espero haberles ayudado a hacer la mejor de las sentencias: la sentencia que resuelva conflictos”.

Además, argumentó el letrado que representa a Oriol Junqueras y Raül Romeva, el tribunal debería “reparar” en su sentencia “el hecho de sentar en el banquillo a un ciudadano, ya se hable de la cárcel a la que irá o los años de condena que le caerán”.

En la última parte de su informe final, Van den Eynde habló del “modelo de Estado”. Pese a que las defensas criticaron el carácter político del alegato de la Fiscalía, el defensor de Junqueras también ha basado sus conclusiones en argumentos políticos: “¿Qué modelo queremos? ¿Un mundo feliz en el que nadie protesta ni insulta? ¿En el que cuando viene un policía y dice apártese, la gente se aparta? ¿Ese es el modelo que queremos?”.

Indicó entonces que “frente a la obediencia, todas las democracias responden igual”; es “frente a la protesta donde está la diferencia entre cómo responde un Estado democrático y uno autoritario”.

En esa línea, volvió a afirmar que este juicio ha sido concebido como una causa general contra el independentismo y destacó que “hablar de golpe de Estado es contra-estratégico para la acusación”, porque “está confundiendo la desobediencia de manual con la rebelión”.

(SERVIMEDIA)