Compartir

Isabel Pantoja ha concedido una entrevista en exclusiva a la revista ‘¡Hola!’ en lo que supone su primer gran reportaje en los últimos diez años.

La tonadillera ha tomado la decisión de dar el paso para hablar de su inminente participación en ‘Supervivientes’. Sobre esta polémica decisión, la Pantoja se ha mostrado contundente

“Si voy a hacer algo en la vida que no quiero, que es morirme, ¿por qué no voy a hacer lo que quiera?. Siempre he vivido mi vida y siempre me la he buscado”, asegura.

En la entrevista se define como “buena ganadora… y muy buena perdedora. Yo sé perder”,  al tiempo que ha asegura que se toma el concurso como “un paréntesis en su vida que me va a parecer como unas vacaciones”, antes de que el próximo mes de septiembre inicie su nueva gira. Asegura que no va a dejar de ser Isabel Pantoja “en ningún momento, porque es mi nombre, pero es cierto que van a ver a la Isabel que, realmente, mucha gente no conoce”.

Preguntada sobre la convivencia con el resto de concursantes, entre los que se encuentra su antigua amiga Chelo García Cortés, la artista se ha mostrado tranquila. “No me preocupa nada en absoluto de los concursantes, porque serán mis compañeros dentro del concurso. Saber que no nos vamos a quedar a vivir en la isla para siempre”, afirma.

Durante las once páginas de entrevista, Isabel ha respondido a todas las preguntas antes de afrontar su gran aventura. Asegura que no le da miedo el salto desde el helicóptero, pero sí en cambio, el viaje en avión.

Sobre las cosas que más le va a costar abandonar lo tiene claro. Lo primero de todo dejar a su madre, doña Ana, que en el momento de la entrevista aún no conocía la noticia, y lo segundo, prescindir de las gafas de sol.

Con humor apunta que “he pensado que, cuando hagamos fuego, con el tizne de las brasas, me voy a dibujar dos gafas de sol con sus patillas y todo” y ha añadido que tampoco le agrada mucho la idea de andar descalza sobre la arena seca porque le da dentera.

En cuanto a estar rodeada de cámaras, Isabel descarta que vaya a verse presionada. “Como me llevo sintiendo observada toda la vida, incluso hasta dentro de mi casa, aunque no haya cámaras, no me importa en absoluto ni me va a resultar incómodo estar todo el día tan expuesta”, asegura.