martes, 22 septiembre 2020 17:56

El 51% de los niños y el 69% de las niñas de entre 13 y 15 años ha padecido dolor de espalda

El 51 por ciento de los niños y el 69 por ciento de las niñas de entre 13 y 15 años ha padecido dolor de espalda, según han asegurado experto con motivo del lanzamiento de una campaña de prevención de las dolencias de la espalda entre los escolares.

La iniciativa ha sido organizada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) y la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE), en colaboración con la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) y con el apoyo de la Fundación Asisa, han lanzado.

El objetivo es que tanto los alumnos como sus profesores y sus familias, conozcan los buenos hábitos que ayudan a mantener la espalda sana desde la edad infantil, lo que incide en su edad adulta, así como que aprendan qué hacer en caso de sufrir un episodio doloroso, para reducir su duración e impacto en sus actividades diarias.

“Es importante la implicación de todos los actores de la vida de los niños (familias, educadores, médicos) para que, desde la infancia, adquieran hábitos sencillos y saludables no sólo para prevenir sus dolores de espalda sino para evitar otros problemas de salud. Esta campaña, en su decimoctava edición, aporta información clara, precisa y fácil de poner en práctica para conseguirlo”, ha comentado el presidente del CGCOM, Serafín Romero.

En este sentido, el doctor de la Unidad de la Espalda Kovacs del Hospital HLA Universitario Moncloa y director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE), Francisco Kovacs, ha asegurado que es más fácil mantener en la vida adulta los hábitos que se establecen en la infancia, y hay que saber adaptarlos a todas las circunstancias. “Y si ahora el alumno debe trabajar más desde casa y estar más horas sentado, es todavía más importante que no deje de realizar ejercicio de manera continuada para evitar dolores de espalda”, ha apostillado.

Por su parte, la portavoz de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), Mª Carmen Morillas, ha subrayado la necesidad de crear hábitos saludables y fomentar el ejercicio físico desde la infancia. “Generar espacios de diálogo y de ocio en familia en contacto con la naturaleza favorecerá un desarrollo adecuado, tanto físico como mental. Tener la información de primera mano nos permitirá entender y transmitir a nuestros hijos e hijas todo lo necesario para que tengan las herramientas necesarias para poder crecer sanos y sanas”, ha argumentado.

EJERCICIO DE FORMA REGULAR Y MANTENIDO EN EL TIEMPO

Estudios científicos demuestran que el ejercicio físico practicado de manera habitual y mantenida en el tiempo es la medida más efectiva para prevenir las dolencias de la espalda. El tipo concreto de actividad física es menos importante que el hecho de hacerla de manera regular y mantenida en el tiempo; los estudios científicos no han detectado diferencias entre un tipo de deporte u otro, salvo la motivación para quien lo practique: natación, atletismo, yudo o baloncesto.

Si el alumno practica deporte a nivel cuasi profesional, se impone el seguimiento estricto de los consejos de los entrenadores y médicos deportivos para compensar los eventuales desequilibrios musculares que incrementan el riesgo de sufrir lesiones y dolencias de la espalda. En caso de que se aumenten las horas de estancia y trabajo en casa, es importante también que el escolar mantenga la práctica continuada de ejercicio en la medida de lo posible, adaptándola al espacio físico disponible.

Así, puede realizar tablas específicas de ejercicio bajo la supervisión adecuada, o cualquier otra actividad física suficientemente intensa, pero hacerlo es indispensable para mantener su musculatura funcional y coordinada, además de ser beneficioso para su salud metabólica y general.

Ahora bien, si pasa más horas frente a un dispositivo, ya sea por la impartición de clases ‘on line’ e, incluso, por el incremento del ocio pasivo, debe mantener la pantalla a la altura de los ojos y no levantar los hombros al teclear. Como mínimo, se aconseja que cambie de postura frecuentemente y se levante cada 45-60 minutos aunque sea sólo para dar unos pasos.