sábado, 26 septiembre 2020 15:07

No tan segura ni sana como te dicen: lo que no te cuentan de la copa menstrual

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Qué maravillosos son esos anuncios donde pintan los días menstruales como auténticas fiestas Flower Power. Parece como si en los días en los que tenemos la regla tuviéramos que estar todo el día haciendo piruletas, así como si nada, como si no tuviéramos otra cosa mejor que hacer, o mejor dicho, ¡como si no nos doliera nada! Y ahora, para remate, nos traen la copa menstrual.

Parece ser que entonces llegó alguien que dijo que esto no era tan divertido y que había que enfocar el periodo menstrual de otra manera. Así fue como se le ocurrió diseñar algo que aunque no les cambiara el humor, al menos fuera a su parecer más higiénico para las afectadas.

Gracias a Leona Chalmelrs, actriz estadounidense patentó en 1937 lo que sería un invento revolucionario en el mundo de la mujer. Se fabricaban casi como hoy en día, con caucho o látex. Eso sí, ahora son de silicona y pasan un estricto control sanitario porque claro, una no se puede poner cualquier cosa ahí…

La copa, ¿medio llena o medio vacía?

Copa menstrual
La copa menstrual es un gran invento para muchas mujeres. Foto: La Nación

Pues bien, llega el día en el que una amiga te cuenta su maravillosa experiencia con la copa menstrual y como si fuera la mismísima dueña de la tienda, te la quiera colocar. Y claro, al principio te da miedo, no te convence lo ves como algo un tanto anti higiénico, pero al final, ¡toma!, ¡te la compras!

Una vez que ya la tienes, llega el momento en el que te la tienes que poner y como es un proceso parecido al de ponerse un tampón, pues no hay mayor dificultad. El problema viene cuando llega la hora de vaciarla. ¿Dónde lo hago? ¿Cuánta capacidad tiene? Sí, sí, sabemos que son preguntas que te has realizado mil veces y tardaste en respondértelas. Pues cuando pasen las horas pertinentes (tal vez todo el día) puedes ir a vaciarla y dependiendo de cómo sea tu ciclo habitualmente, estará llena o medio llena…

La copa menstrual es una inversión económica

La copa menstrual es económica.
La copa menstrual es más económica a largo plazo que los tampones y compresas.

Ya ves que aunque estemos hablando de la menstruación, puedes ahorrar. Y es que mientras cada mes tienes que comprar compresas o tampones, con la copa no tendrás que gastarte ni un euro de más.

Si calculas lo que te puedes gastar en comprar compresas y/o tampones durante toda la etapa de menstruación en la vida de una mujer frente a una copa que dura 10 años, no hay color: gana la copa la copa menstrual.

Ni tan sana ni tan segura

Ventajas de la copa menstrual.
La copa menstrual tiene ventajas pero también inconvenientes. Foto: Sabulu

Resulta que nos plantean el uso de la copa como algo sano y seguro pero claro, higiénica lo que se dice higiénica no parece que lo sea tanto. Llega el momento en el que después de infinidad de horas tienes que vaciarla y si estás en un bar pues vas al baño y la vacías por el inodoro pero seguro que más de una, ¡ha utilizado el lavabo! Entonces nos surge la duda de hasta que punto este invento es un sistema higiénico.

No quiere decir que todas las mujeres lo vayan a hacer mal pero siempre habrá quien no sea tan cuidadosa y llegues a encontrarte cosas desagrables en los lavabos públicos.

El mito de los tampones

Tampones
Los tampones también son un éxito durante los días de regla. Foto: Cosmopolitan

Los tampones revolucionaron el mundo de la regla en las mujeres. “Siéntete libre durante todo el día” y volvían a salir chicas montando en bicicleta, saltando a la piscina o haciendo el pino puente. La generación de entonces se animó, los probó y los incorporó a su cita de cada mes.

Hasta que un día, sale en las noticias un caso que no es asilado, sino que se da con frecuencia, en el que debido a los tampones, muchas mujeres han perdido la vida. Se ocasiona un síndrome producido por una toxina que, paradójicamente, afecta a mujeres que utilizan este sistema de tampones. Entonces llega el miedo y ya no sabemos qué hacer. Usar compresas es un engorro y los tampones pueden ser mortales. ¡Me compro la copa!

Colocarla es simple pero complejo

Colocar una copa menstrual.
Colocar una copa menstrual puede ser fácil pero requiere de práctica.

¡Vaya ironía! Pensamos que se pone como un tampón y ya está pero la verdad es que esta copa no es un tapón que se pone en la bañera cuando nos queremos dar un agradable y relajante baño. Para ponerlo bien hay que plegarlo y luego, imaginamos que se abre en el interior de la vagina como un paraguas o un paracaídas.

Hay muchos vídeos en internet donde muestran la otra cara de las copas menstruales, pero lo que poco se ve es el momento en el que te la tienes que quitar y, a no ser que seas una actriz en la mejor película de Hollywood, donde todo es perfecto, ¡la sangre sale al quitarla! Conclusión: desastre estilo película gore.

Compra tu copa en sitios de confianza

Comprar copa menstrual.
Compra la copa en sitios de confianza. Foto: Mujer de 10

La copa se puede comprar en muchos sitios, a un precio similar pero en cualquier lugar. Lo ideal es que se compre en un sitio de confianza, ya que como todos los inventos, no siempre están homologados.

Es importante también saber elegir la talla porque puede que la compres muy pequeña y no te quepa o puede que sea tan pequeña que la pierdas en cualquier descuido.

Si no te convence, deja de usarla

Comodidad con la copa mensutral
Si no te sientes cómoda usando la copa, no dudes en dejar de usarla.

“Mi amiga está encantada”. Sí, tu amiga pero, ¿y tú? No sigas una moda por el hecho de que esté impuesta, si no te convence deja de usarla porque lo único que te vas a ocasionar es un daño en tu organismo.

No pasa nada si vuelves a las compresas de antaño o si tienes que usar tampax. Todo tiene su momento y su lugar.

Si la usas, ¡disfrútala!

Comodidad y libertad con la copa menstrual.
Disfruta de la comodidad y la libertad que te puede aportar la copa mesntrual. Foto: Mujer Hoy

Aunque parezca el eslogan de un anuncio de compresas, es cierto. Si usas la copa porque realmente te ves cómoda con ella, aprovecha y disfruta de su presencia. Saca a la luz las ventajas de llevarla y haz cosas que tal vez, si usaras compresas, no harías.

No te decimos que hagas malabares pero sí que si eres de pasar el día entero en el campo y no vas porque no sabes dónde te vas a cambiar, ahora es el momento para hacer esas pequeñas cosas que antes no te atrevías a hacer.