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Las carteras con protección RFID son un tipo de carteras que imposibilitan que determinadas ondas electromagnéticas penetren en las tarjetas de crédito y débito que se encuentran en su interior. Así, estas carteras, cuyas siglas responden a los términos Radio Frequency Identification, son las que se están imponiendo actualmente en el sector debido a los altos estándares de seguridad que garantizan.

Por este motivo, algunas marcas como Harber London han comenzado a comercializar modelos con este tipo de tecnología.

En qué consiste la protección RFID

Las carteras con protección RFID están diseñadas para evitar que las ondas electromagnéticas emitidas por los teléfonos móviles puedan llegar a inhabilitar nuestras tarjetas de crédito y débito.  Asimismo, la protección RFID también impide que otros dispositivos -capaces de generar igualmente ondas electromagnéticas- roben la información de nuestra tarjeta y accedan a nuestros datos personales y a nuestro dinero.

La protección RFID funciona, por lo tanto, como un tipo de pantalla que bloquea la entrada y salida de las ondas electromagnéticas, aislando completamente las tarjetas. En este sentido, la protección RFID bloquea nuestras tarjetas, de forma que no haya ningún tipo de dispositivo que pueda afectarles negativamente mientras permanezcan dentro de la cartera.

Ventajas de usar una cartera con protección RFID

Entre las principales ventajas de usar una cartera con protección RFID es que siempre tendremos la seguridad de que nuestra información personal y nuestro dinero están resguardados al 100%, de forma que no tendremos que preocuparnos por posibles robos o usos fraudulentos.

Del mismo modo, optar por una protección RFID ayudará a prolongar la vida útil de nuestras tarjetas, ya que con ella impediremos que las tarjetas estén expuestas a los plausibles daños causados por los teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos.

Cómo saber si una cartera cuenta con protección RFID

Al ser una tecnología relativamente reciente, la mayor parte de tarjetas que todavía se pueden encontrar en el mercado no disponen de este tipo de protección. Así, aunque su crecimiento está en auge, aún existe poca gente que tenga una cartera con estas prestaciones.

De esta manera, una de las mejores formas de comprobar si una cartera cuenta con esta tecnología es observando su caja, ya que la mayoría de fabricantes señalan la tecnología RFID como un gran avance en el sector. Igualmente, si acudimos a un establecimiento físico, lo más común será que los propios trabajadores nos informe acerca de las funcionalidades que presentan los diferentes modelos de carteras. De este modo, si la cartera que nos interesa dispone de esta tecnología, lo sabremos sin lugar a dudas.

No obstante, también existen otros métodos más “artesanales” para comprobar si una cartera cuenta con protección RFID para las tarjetas. En este sentido, podrás introducir una sola tarjeta en tu cartera e intentar hacer una compra a través de un datáfono sin necesidad de sacarla. Así, si el datáfono es capaz de leer la tarjeta, será porque tu cartera no cuenta con tecnología RFID.

Debido al gran avance experimentado en los últimos años en el campo de la tecnología, cada vez se hará más necesario proteger nuestras tarjetas de posibles robos informáticos. Como se ha demostrado anteriormente, una buena manera de proteger nuestro dinero es justamente con una cartera con protección RFID.