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Muchas mujeres piensan que cuanto mayor es el precio de la crema, mejores serán los resultados, y hemos de avisarte antes de que leas este artículo de que eso no es así. Es de vital importancia saber escoger la crema anti-edad perfecta para ti según el tipo de piel que tengas, sin la necesidad de gastarte un dineral en ella. Y aquí te enseñaremos algunas cosas importantes que has de saber antes de comprarla. 

Empecemos por el tipo de piel. Cada piel tiene unas necesidades concretas, es importante no descuidarla y cuidarla con mucho mimo. Pero esto no quiere decir que con la mejor crema vayas a tener una piel perfecta. Una piel bonita comienza con unos hábitos de vida saludables y una alimentación correcta y equilibrada

Dicho esto, Aún recuerdo cuando nuestras madres nos decían lo importante que era desmaquillarse al llegar a casa por la noche para tener una perfecta al día siguiente. Pasados los años finalmente nos hemos dado cuenta de cuánta razón llevaban. Con el tiempo, hemos ido incluyendo este hábito en nuestra rutina y hemos visto los resultados en nuestra propia piel. En estos días, cuidar la piel es necesario y es importante seguir unos hábitos para el correcto cuidado de esta.

Al mismo tiempo, es básico elegir un correcto tratamiento para postergar lo máximo posible esos signos de la edad en nuestra piel. 

A partir de los 30 años

A esta edad lo más importante no es la crema anti-edad que uses, sino que limpies bien tu rostro y lo hidrates correctamente.

Si lo que quieres es evitar el envejecimiento de la piel elige siempre productos que contengan antioxidantes como la vitamina C, presente en el extracto de granado o el té verde, o como la vitamina E y los anti-radicales libres.

También es necesario usar un buen filtro solar para evitar el envejecimiento prematuro de la piel. Esto no quiere decir que todos los días tengas que aplicarte protector solar antes de salir a la calle. Podrás encontrar sérums, bases de maquillaje o cremas hidratantes que contengan filtros solares, así que, presta atención a sus componentes.

A partir de los 40 años

La piel que tengamos al alcanzar los 40 años dependerá de cómo la hayamos cuidado anteriormente, es decir, si hemos seguido los consejos mencionados en el apartado anterior. A esta edad, muchas pieles empiezan a resecarse, perder firmeza, densidad y luminosidad.

Para elegir un tratamiento anti-edad es importante evitar productos que contengan alcohol, debido a que resecará aún más nuestra piel. Para mejorar la síntesis del colágeno, has de usar cosméticos con extractos de soja, ya que contienen glucoproteínas y polisacáridos que te servirán para rellenar las arrugas y las marcas de expresión.

También es necesario aportar la hidratación necesaria para que refuerce la barrera hidrolipídica y así recuperar el brillo y tono característicos de una piel joven. Para ello hay que elegir una buena crema que aporte agua y elasticidad a la piel en profundidad.

De los 50 años en adelante

A partir de los 50 años, la crema anti-edad que usemos, además de mitigar las arrugas profundas y las superficiales, ha de aportarnos luminosidad. En estos años la piel suele adoptar un tono más apagado, lo que nos hace parecer más mayores. Por ello, es importante cuidarla usando limpiadores sin alcohol y filtros foto-protectores. Otro punto muy importante es el uso de cosméticos que le aporten la hidratación extra que necesita.

Un buen sérum ayudará a mantener el nivel óptimo de hidratación de tu piel para que no pierda la elasticidad. Uno de los componentes más usados para equilibrar la hidratación de nuestra piel es el extracto de chumbera.

Por supuesto, no puede faltar entre los ingredientes de tu tratamiento anti-edad la vitamina C, ya que gracias a sus propiedades antioxidantes es perfecto para proteger tu piel de todos los factores externos a los que cada vez está más expuesta