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jueves, 29 octubre 2020 10:00

Simeone asume el adiós: se marcha al Real Madrid

Simeone está nervioso. La temporada está por empezar y la directiva no ha movido un dedo para traer nuevas figuras. Y ahora lo peor de todo es que los baluartes del Atlético de Madrid están pensando en marcharse. Esto colapsa la tranquilidad del míster, pues la pieza que se marcha es un intocable. Pero lo peor es que este jugador está siendo tentado por el club merengue, equipo que le ofrece títulos y mayor exposición mediática. El argentino le trata de convencer, a pesar de que la oferta de Zidane sea demasiado atractiva.

Para el Madrid, la edad de Sergio Ramos es un factor para tener en cuenta. El capitán ya tiene 34 años y para la temporada que viene llegará a los 35. Esto lo sabe Zidane y por eso le ha solicitado al presidente blanco un defensa central con garantía, que sepa lo que es jugar en LaLiga y también con experiencia en Europa. La mejor carta que encontraron fue la del uruguayo José María Giménez, quien con 25 años encaja perfectamente en la filosofía del galo. Esto ha molestado en demasía a Simeone, quien trata de boicotear las intensiones de los merengues.

Con este escenario Simeone puede perder una ficha de nivel y desmembrar la zaga colchonera. Giménez le ha comunicado que quiere ganar campeonatos, pero se siente estancado con el Atlético, equipo que no ha podido conseguir títulos y está a la sombra del Madrid y el Barcelona. Zidane ha llamado al jugador y ha expresado su deseo de contar con él. El míster galo le asegura contar con muchos minutos, pues rotaría con Sergio Ramos, quien, por edad, deberá dosificarse más.

Simeone lo puede perder por menos de 60M€

Florentino Pérez está a gusto con la idea de su entrenador. El presidente blanco ya ha comenzado las conversaciones con su par del Atlético. Simeone ha comunicado a la directiva colchonera que traten de frenar el pase, pero lo que no sabe el entrenador argentino es que con el dinero de la venta de Giménez, el club podría ir al mercado por jugadores que puedan ayudar a mejorar la situación deportiva de los rojiblancos, en especial en la Liga de Campeones, donde se pretende ir más allá de los cuartos de final.

Pero a Simeone le preocupa perder competitividad, ya que Giménez es un fundamental en la última línea, pues el uruguayo heredó la demarcación de Godín, quien se marchó al Inter de Milán hace par de años. La última carta que tiene el entrenador argentino es convencer al jugador que este año vendrán los campeonatos. Deberán aprovechar la crisis culé y como le pueda ir a los merengues con su poda de plantilla.

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