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El Gobierno de Corea del Sur ha empleado una cantidad de 11 millones de dólares (9,7 millones de euros) en la construcción de K-City, una imponente ciudad de juguete a tamaño real.

K-City se ha edificado en un terreno de 360.000 metros cuadrados a lo largo de Hwaseong, a unos 40 kilómetros al suroeste de Seúl, y cuenta con un colegio, una estación de bomberos, oficina de correos, supermercados, infinidad de cafés y tiendas de autoservicio 24 horas, aunque todo es de mentira.

K-City se convertirá en un circuito de pruebas para testear la circulación de coches autopilotados, según dijo el director general de la Autoridad de Seguridad para el Transporte de Corea (KOTRA), Ryu Do-jeung.

“Como campo de pruebas es el único del mundo con un servicio perfecto de 4G y 5G”, comentó el mandatario.

La tecnología de comunicación móvil de nueva generación funciona desde abril en Corea del Sur, primer país del mundo en tener una red nacional operativa.

“Y lo más importante es que está abierto al publico, así que todos, desde pymes a universidades, pueden hacer pruebas gratis hasta final de 2020. Esta es la gran apuesta del Gobierno surcoreano para el sector de los vehículos autoconducidos”, afirma el director de KOTRA.

“Pero lo importante es la seguridad y ahora mismo no podemos certificar que uno de estos coches recorra mucha distancia sin causar un accidente. Por eso, tenemos que garantizar esa seguridad y creo que en ese periodo podríamos lograrlo”, agrega.