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Dos pescadores de nacionalidad norcoreana fueron arrestados y deportados este jueves a su país como los principales sospechosos de la muerte de 16 miembros de su misma tripulación.

Los marineros fueron arrestados el sábado en Corea del Sur tras haber cruzado la frontera marítima que divide ambos países. Tras ser acusados de asesinato, fueron deportados a su país de origen. Corea del Sur suele otorgar asilo a los desertores del norte, pero las autoridades consideraron que en este caso los detenidos suponían una amenaza para la seguridad nacional.
Según la agencia de noticias ‘Yonhap’, citando fuentes ministeriales, ambos confesaron que con la ayuda de otro hombre acabaron con la vida de 16 personas, la primera de ellas, el capitán del pesquero, al que dieron muerte a finales de octubre debido a su severidad con el resto de trabajadores.

Tras las protestas de la tripulación, mataron a golpes, con objetos contundentes, a todos ellos, un total de 16 personas, cuyos cuerpos tiraron por la borda del barco dedicado a la pesca del calamar en el que faenaban

Los tres marineros fondearon en un puerto y uno de ellos fue arrestado por la policía. Los compinches embarcaron de nuevo y emprendieron rumbo al sur, donde finalmente fueron apresados.