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La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial, en calidad de investigados, a 2 vecinos de los municipios granadinos de Fornes por defraudación de fluido eléctrico, y a un vecino de Jayena por un delito contra la salud pública y defraudación de electricidad, en una operación contra la defraudación masiva de fluido eléctrico realizada en ambas localidades.

Esta operación es consecuencia de la solicitud de apoyo que la empresa suministradora de electricidad dirigió a la Subdelegación del Gobierno de Granada tras detectar defraudación de electricidad en varias localidades de la provincia.

La Guardia Civil y Endesa ya colaboran de manera habitual en la provincia de Granada para detectar posibles conexiones fraudulentas a la red eléctrica. El fin de estas actuaciones no es solo la de perseguir al que delinque, sino garantizar el suministro para el resto de ciudadanos y garantizar su seguridad, informa el Instituto Armado en un comunicado.

En Fornes y Jayena los técnicos de esta empresa detectaron un consumo excesivo en algunas calles de estos municipios, en viviendas donde no hay contadores o donde el consumo no pasa por ellos.

En estas dos localidades los técnicos de la empresa eléctrica realizaron doce inspecciones y detectaron que en una de las viviendas inspeccionadas en Fornes y otra en Jayena, los contadores eléctricos habían sido manipulados. Los técnicos desconectaron ambos enganches ilegales y normalizaron el suministro.

Posteriormente la Guardia Civil descubrió que en la vivienda de Jayena el propietario utilizaba la electricidad defraudada para poder cultivar en el interior de la casa 370 plantas de cannabis sativa.

Los agentes identificaron también a los propietarios de la vivienda de Fornes donde se encontró el otro enganche ilegal a la red eléctrica, y se les investigó por un presunto delito de defraudación de fluido eléctrico.