Compartir

El nuevo equipamiento, de última generación para el tratamiento del cáncer, permite mayores dosis de radiación con menor toxicidad, mayor eficacia y menos sesiones.

Permite mayor precisión del haz de radiación y una visualización del tumor durante el tratamiento mediante un sistema de TAC conEyeBeam que ayuda a identificar en cada momento las estructuras del organismo, adaptándose al movimiento interno y externo.

El Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, está tratando ya a los primeros pacientes con un nuevo acelerador lineal para el tratamiento de la Oncología Radioterápica. Se trata de un equipo de última generación que sustituye al más antiguo del servicio y que supone una mejora para los pacientes al proporcionar mayores dosis por sesión, menos sesiones y toxicidad y mayor eficacia.

El aparato, que forma parte del equipamiento adquirido a través de los fondos donados por la Fundación Amancio Ortega, permitirá tratar cada día a una media de 40 pacientes, comenzó a funcionar en horario de mañana, y progresivamente se completará el horario habitual de tratamiento de los aceleradores de este Servicio, es decir de 08.00 a 22.00 horas. 

El nuevo acelerador lineal está diseñado para administrar dosis más altas de radiación en volúmenes más pequeños, con un control absoluto de la dosis en los tejidos y órganos. Se trata de una plataforma integrada de radioterapia y radiocirugía guiada por imagen (IGRT) que puede tratar tejidos en movimiento con unos niveles de precisión extraordinarios. Esto permite incluso el tratamiento de pacientes con metástasis en fases iniciales con expectativas de curación. Así, mejora el tratamiento de la enfermedad oligometastásica, al permitir la irradiación de varias lesiones de manera simultánea, con la intención de mejorar la supervivencia y la calidad de vida.

Permite mayor precisión del haz de radiación y una visualización del tumor durante el tratamiento mediante un sistema de TAC con EyeBeam que ayuda a identificar en cada momento las estructuras del organismo, adaptándose al movimiento interno y externo.

Menor tiempo de tratamiento

Con este sistema, los tratamientos se acortan en un 50 % respecto a los tiempos que emplea la tecnología convencional, logrando disminuir el número de sesiones, la máxima curación en casos seleccionados, los mínimos efectos secundarios derivados del tratamiento y una menor toxicidad, así como una mayor comodidad para los pacientes.

El nivel de precisión y exactitud alcanzados con esta nueva tecnología y la reducción en los tiempos permiten avanzar hacia los tratamientos de dosis única, que son más efectivos en determinadas patologías.

Además el servicio de Oncología Radioterápica del centro hospitalario dispondrá en breve de un sexto acelerador lineal que está actualmente en trámite de adquisición.