El estreno de Clayface ya está aquí: DC cambia los superhéroes por el terror y aterriza en cines este 22 de octubre.
De qué va Clayface, el villano de Gotham que pierde la cara
Matt Hagen es un aspirante a actor al que un jefe de la mafia deja el rostro hecho trizas. Desesperado, se agarra a una sustancia experimental que le devuelve la cara, aunque el precio son efectos físicos y psicológicos que lo empujan al límite. Esa es la premisa de Clayface, un thriller de terror sobre el villano de DC que aparca las capas y los valores morales para colarse en lo más sórdido de Gotham. Terror de manual.
Del reparto, dos nombres mandan. Tom Rhys Harries se pone en la piel de Matt Hagen tras un casting de tres meses, y Naomi Ackie interpreta a la doctora que le facilita la sustancia. Ella lo ve claro: el rostro es la herramienta con la que un actor trabaja, y perderlo es perder la identidad.
La Gotham de James Watkins: expresionismo alemán y neón
El guion arrancó en manos de Mike Flanagan, el hombre que mejor ha adaptado a Stephen King en los últimos años (La vida de Chuck, Carrie). Por problemas de agenda, el proyecto pasó a James Watkins, responsable de La mujer de negro (2012) y No hables con extraños (2024). DC no buscaba un experimento raro: buscaba dar miedo de verdad.
Watkins se empapó del cine expresionista alemán de los años 30 —edificios que empequeñecen a la gente, un mundo indiferente— para levantar una Gotham corrupta, con basura en las calles y ni un rayo de sol. Coast City, en cambio, tiene cielo y árboles. El contraste es deliberado: allí se puede ser feliz, aquí no.
Una Gotham sucia y sin sol no es un decorado bonito: es el motor emocional del relato y la razón por la que este villano funciona.
Para la textura analógica, Watkins y su director de fotografía miraron la fotografía callejera neoyorquina de los 60 a los 90 y tiraron de neones y reflejos prácticos. Rob Hardy firma una imagen de neón y charcos que cuenta la dualidad de Matt sin una línea de diálogo. Gotham no perdona.
Encontrar al Hagen perfecto costó. Watkins quería a alguien vulnerable, alguien a quien apoyar mientras cae hacia el lado oscuro, y tras tres meses de pruebas se quedó con Rhys Harries. El actor lo resume sin rodeos: su personaje no busca ser mejor, busca volver a ser quien era. Y, como en toda buena historia, a mitad de película sus prioridades cambian. Ahí se lía.
Por qué este Clayface puede funcionar (y dónde está el riesgo)
El precedente más obvio tiene nombre propio. Joker demostró en 2019 que un villano sin capa puede llenar salas sin un héroe enfrente, y desde entonces DC ha entendido que su catálogo de secundarios oscuros es oro para historias de género pequeñas y raras. Clayface va por ahí: terror, un solo rostro y una ciudad que se cae a trozos.
¿Dónde está el riesgo? En que el público de franquicia perdona menos de lo que parece cuando no hay traje de por medio. El presupuesto no se ha confirmado oficialmente, aunque el planteamiento —un actor, una sustancia, una doctora— apunta a una producción contenida que se la juega al boca a boca antes que al marketing masivo.
Aquí está el dato que más interesa a la taquilla: en España se estrena hoy, jueves 22 de octubre, y el estreno en Estados Unidos llega el viernes 23 de octubre. Un día de ventaja para medir el boca a boca antes de jugarse el mercado grande. Si las salas responden, la conversación cambia. Si no, toca mirar las cifras del domingo. Apunta la fecha.
Medidor de hype
Nivel de hype: 7,5/10. Villano de segunda fila, director de terror solvente y cero superhéroes de por medio: la jugada es arriesgada y por eso mismo apetece. Si el boca a boca aguanta el fin de semana, DC tiene su movimiento más interesante en años (y sin payaso de por medio).
🎬 Corte final: lo que debes saber
- 🍿 Te lo resumo: DC estrena un thriller de terror sobre un actor desfigurado que recupera el rostro con una sustancia experimental.
- ⭐ El personaje clave: Tom Rhys Harries, elegido tras tres meses de pruebas para dar vida a Matt Hagen.
- 📅 Fechas a tener en cuenta: En cines españoles desde hoy, 22 de octubre; en Estados Unidos, el 23 de octubre.



