El Baskonia despidió a Paolo Galbiati y el miércoles ha aireado el trapo sucio en su propia sala de prensa. Félix Fernández no se ha cortado: el técnico italiano quería irse al Barça y planeaba cargarse a tres jugadores emblemáticos. Todo esto, en la presentación de su sustituto.
Félix Fernández suelta la bomba en la presentación de Perasovic
El director deportivo del Kosner Baskonia ha explicado la versión del club sobre el despido y no ha dejado hueco a la duda: la decisión se tomó por su mensaje derrotista y las excusas. Sin paños calientes.
Según su relato, en el club detectaron 'una situación no proactiva' del italiano en su relación con la secretaría técnica. Y ahí llegó el detalle que ha incendiado Vitoria: 'Quería irse al Barcelona y deseaba prescindir de tres jugadores emblemáticos, entre ellos Sedekerskis'.
La lista no se queda ahí. Fernández ha añadido que la cosa pasaba 'también con otros dos o tres jugadores más', gente con recorrido en el club y con cariño ganado en la grada. El mensaje interno fue claro: esos nombres no se tocan porque son parte de la casa.
Y mientras se ventilaba todo esto, la dirección miraba al mercado. El propio Fernández ha confirmado que buscan dos refuerzos: uno de ellos un 'cinco' —un pívot— y otro que mejore al equipo en cualquier posición. Traducido: la plantilla que deja Galbiati no le vale a nadie.
En Vitoria se perdona un mal año, pero no que un entrenador planifique su salida mientras desmonta el vestuario.
Perasovic, cuarta etapa y cero ganas de entrar al trapo
El que pasó de puntillas por el incendio fue el protagonista del día. El croata Velimir Perasovic, presentado como nuevo entrenador, afronta su cuarta etapa en el banquillo de Vitoria con un discurso de bombero: jugar rápido, defender con responsabilidad individual, y rebotear. Ni una palabra sobre Galbiati.
También ha negado las informaciones que en verano daban su fichaje por cerrado. 'Tengo contactos con amigos con los que hablo, pero oficial no había nada', ha aclarado, antes de situar los primeros contactos reales después del partido de Dubái.
La negociación fue exprés. 'Tenía que decidir rápido y de verdad no fue fácil porque estaba a punto de irme con mi mujer y tuve que cambiarlo todo en un día', ha desvelado. Un día para deshacer el viaje y plantarse en Vitoria. Ahí es nada.
Su compromiso lo ha explicado sin rodeos: 'Considero mi deber con el Baskonia, porque es el club que me dio la primera oportunidad como entrenador fuerte, es el club que me metió en la rueda de entrenadores de Euroliga'. Y remató: 'Lo considero mi club'.
El diagnóstico no es bonito. 'Es evidente que estamos en una época donde todo parece un poco más negro de lo que en realidad es', ha analizado, consciente de que tiene 'una plantilla bastante corta'. No hay margen para entrenar y el calendario no espera. Cosas del baloncesto moderno.
El club que quema entrenadores vuelve a su manual de siempre
Aquí no hay sorpresa. El Baskonia lleva años siendo uno de esos banquillos de la Euroliga donde la paciencia se mide en semanas y no en temporadas, y donde el entrenador de turno sabe que el crédito caduca rápido. La novedad no es el despido. La novedad es que el club lo cuenta con nombres y apellidos en la puesta de largo del siguiente.
Hay una lectura que va más allá del drama. Sacar a relucir a Sedekerskis en la presentación de Perasovic no es un desliz: es un mensaje dirigido a la grada del pabellón de Vitoria, que perdona derrotas pero no desmontes. También es un aviso al resto de la plantilla sobre dónde está la línea.
Y hay otra pata: la del italiano. Según recoge Mundo Deportivo, su entorno ha respondido con su propia versión de los hechos, en la que se insiste en que no se quería el conflicto, con la sombra del Barça sobrevolando la operación. Dos relatos, un despido y nadie que quiera quedar como el malo.
Lo que pase en la cancha decidirá quién gana este relato. Perasovic tiene dos fichajes por llegar, una plantilla corta y una grada que estará mirando cada decisión con lupa. Si gana, el mensaje del club quedará como una muestra de honestidad. Si pierde, será la excusa de un despido mal explicado. De momento, Vitoria tiene salseo para rato.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: El Baskonia despide a Galbiati y su director deportivo cuenta en público que el italiano negociaba con el Barça.
- 🔥 Por qué arde: Porque el club revela que quería cargarse a Sedekerskis y a otros referentes de la plantilla.
- 📲 Lo que viene: Dos fichajes en camino, uno de ellos un pívot, y el estreno de Perasovic con la grada pendiente de cada detalle.


