2Antonio de la Torre, de las tragedias premiadas al chiste: qué cambia en su carrera
Antonio de la Torre (Málaga, 1968) es el intérprete con más nominaciones de la historia de los Goya —15, una más que Penélope Cruz— y solo dos estatuillas: la de reparto por Azuloscurocasinegro en 2007 y la de protagonista por El reino en 2019, donde encarnó a un político corrupto en caída libre. Ese palmarés explica por qué su imagen pública se ha construido sobre el drama: el sastre caníbal de Caníbal, el jornalero escondido en un zulo de La trinchera infinita, el enfermo terminal de Los destellos o el buzo industrial de Los tigres, estrenada el 31 de octubre de 2025. Él mismo lo resume con retranca: ser el más nominado significa también ser el que más pierde. La sensación que deja esa trayectoria es la de un actor asociado a personajes sombríos, de clase trabajadora y con poco margen para la sonrisa.
Grande de España introduce un matiz distinto. La comedia dramática de seis episodios que Netflix estrena a nivel global el 23 de octubre le da el papel de don Leandro, un marqués arruinado que vive de las apariencias, sueña con ser nombrado Grande de España y ve su única salida en vender el palacete familiar de Madrid a una empresaria millonaria, Sofía Carrington (Alexandra Jiménez), que tampoco es quien aparenta. Detrás están Álvaro Fernández-Armero y Juan Cavestany, responsables de Vergüenza y Sentimos las molestias, y la productora Cuidado con el perro, que debuta en la plataforma. El registro cómico no le es ajeno —debutó en el cine con la comedia de Emilio Martínez-Lázaro Los peores años de nuestra vida (1994), engordó 33 kilos para Gordos y fue nominado por La gran familia española—, pero hasta ahora lo había alternado con el drama. Lo que cambia es el marco: protagonista absoluto de una serie española de alcance global y con un personaje que le permite usar el chiste para retratar la decadencia de la aristocracia.
