La huelga del 11 de noviembre que une vivienda y salarios: estas son las reivindicaciones

Los convocantes exigen subir el SMI un 7% y crear un parque público de vivienda financiado con impuestos a los ricos. Es la primera vez que ambas reivindicaciones comparten convocatoria.

CCOO, UGT, CGT, CNT y los sindicatos de inquilinas han registrado este lunes la huelga del 11 de noviembre. Es la primera convocatoria que cruza vivienda y salarios en España.

La cita era la sede del Ministerio de Trabajo, a primera hora de la mañana. Allí han firmado el documento que convoca formalmente el paro los representantes de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, CCOO, UGT, CGT, CNT, la Unión de Actores y Actrices, CO.BAS y la Intersindical. Los propios convocantes lo presentan como un paso más hacia la primera huelga general en 14 años.

Quién convoca y qué se exige el 11 de noviembre

El cuadro de reivindicaciones mezcla dos terrenos que hasta ahora iban por separado: el precio de la vivienda y el de la nómina. La portavoz de los sindicatos de inquilinas, Valeria Racu, ha resumido el paquete: desde la expropiación de los fondos buitre hasta la creación de un gran parque público de vivienda 'pagado por los ricos', pasando por la revalorización de las pensiones, el blindaje de los servicios públicos y la reducción de la jornada laboral.

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En la parte salarial, la demanda es doble. Por un lado, aumentos de entre el 4% y el 7%. Por otro, un alza del 7% en el Salario Mínimo Interprofesional, una cantidad que se fija cada año por real decreto del Gobierno. Sobre la mesa hay también un millón de viviendas a precios asequibles.

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha subrayado el carácter 'unitario' de la convocatoria y ha reivindicado su dimensión 'política', aunque ha negado que se trate de un paro 'partidista'. El objetivo declarado, según ha explicado en rueda de prensa, es cambiar 'el sentido común de cómo se afronta la crisis de la vivienda en España'.

En ese mismo acto, Sordo ha señalado la ausencia de otros sindicatos y agentes que también convocan desde distintos ámbitos y territorios. Un matiz que deja una duda: la participación real sigue sin estar clara.

Desde CNT, su secretaria general a nivel estatal, Nieves Román, ha pedido 'darle la vuelta a las políticas de vivienda' frente al Ministerio. Su argumento es que las necesidades básicas no pueden quedar bajo el beneficio de grandes propietarios, fondos de inversión y empresas inmobiliarias.

La convocatoria junta por primera vez el precio del alquiler y el de la nómina en una misma protesta, con el 11 de noviembre como fecha.

Cuánto supone ese 7% en tu nómina y en tu alquiler

Vamos al grano con lo que toca el bolsillo. Un 7% de subida del SMI no es una cifra abstracta: se aplica sobre la retribución mínima legal y arrastra, vía convenio, a otras cuantas categorías. La referencia cambia cada enero, así que el porcentaje se negocia sobre el importe que esté vigente cuando se sienten Gobierno, patronal y sindicatos.

En vivienda, los sindicatos de inquilinas llevan la voz cantante de la parte que no se firma en un convenio. Su propuesta estrella es que el parque público se financie con impuestos a las grandes fortunas y a los fondos de inversión, no con deuda. Ahí aparece la palabra que más se repite estos días: expropiación.

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La pregunta que queda en el aire es cuánto de ese programa puede salir de una protesta. El SMI se fija por real decreto y el parque público, por ley y presupuesto: no se decide en la calle, aunque la calle marca el ritmo de la negociación.

De la ley de vivienda de 2023 a la calle

El precedente más cercano está en el BOE y en las hemerotecas. La ley estatal de vivienda aprobada en 2023 llegó después de años de movilización y de negociación con Bruselas, y aun así los colectivos que hoy firman la huelga la consideran insuficiente: hablan de topes de alquiler que no se aplican en todas las comunidades y de un parque público por debajo de la media europea. Su desarrollo ha acabado, en parte, en los tribunales.

Las lecturas del 11 de noviembre cambian según a quién se pregunte. Para los convocantes, el paro es una herramienta de presión para que la vivienda deje de tratarse como un activo financiero. El sector inmobiliario discrepa del diagnóstico: sostiene que el problema no es el precio sino la falta de suelo y la burocracia, y advierte del coste en actividad y empleo de un paro general.

Después del 11 de noviembre quedan deberes. La autoridad laboral tendrá que fijar los servicios mínimos de cada sector y el calendario de negociación del SMI volverá a cruzarse con la calle: si no hay acuerdo antes de que acabe el año, el porcentaje se decidirá igualmente en un real decreto, y entonces la protesta se medirá en la nómina de enero.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Ocho organizaciones han registrado la huelga del 11 de noviembre, entre ellas CCOO, UGT, CGT, CNT, CO.BAS y los sindicatos de inquilinas.
  • Por qué te importa: Piden subir el SMI un 7% y crear un parque público de vivienda. Son dos partidas que acaban en tu nómina y en tu alquiler.
  • A quién afecta: A asalariados, inquilinos, pensionistas y usuarios de servicios públicos, además de a las empresas que aplican servicios mínimos.
  • Hacia dónde vamos: La convocatoria sigue adelante. Falta concretar servicios mínimos y cerrar la negociación del SMI antes de que acabe el año.