Donald Trump ha dejado en suspenso el nuevo paquete de sanciones contra Rusia. Moscú lo llama 'histórico'; Kiev habla de presión perdida.
El paquete lo había aprobado el Congreso y estaba a punto de entrar en vigor. La suspensión se formalizó mediante una orden ejecutiva y seguirá vigente hasta nuevo aviso. La Casa Blanca la justifica por razones de interés nacional de Estados Unidos.
Qué había dentro de las sanciones que Trump ha frenado
Dentro del texto —conocido como Ley Graham— había castigos contra bancos, dirigentes y empresas rusas. Y, sobre todo, aranceles de hasta el 100% para los países que siguieran comprando petróleo y gas rusos. Ese era el punto que más dolía en Moscú: no golpeaba solo a Rusia, también a sus grandes compradores internacionales.
La ley se había impulsado en el Congreso con apoyo de los dos grandes partidos. Por eso la suspensión ha abierto una grieta también dentro de Estados Unidos: legisladores demócratas y algunos republicanos creen que frena la principal palanca de presión sobre Putin y se aleja del objetivo con el que se escribió la norma.
El regalo que Moscú quiere convertir en negocios
En Rusia no han disimulado la lectura. Kirill Dmitriev, enviado económico de Vladímir Putin, ha calificado la decisión de 'histórica' y ha defendido que puede preservar la cooperación económica entre ambos países. Según Reuters, Moscú ve margen para ampliar la colaboración en energía, tecnología e infraestructuras.
No es una hipótesis suelta. Un día antes, el propio Dmitriev había hablado de proyectos conjuntos, entre ellos centros de datos alimentados con energía nuclear, además de iniciativas en materias primas y energía. Y todo llega pocos días después del acuerdo entre Trump y Putin para facilitar nuevas exportaciones de diésel ruso a Estados Unidos y al mercado internacional.
El paquete estaba aprobado y a punto de aplicarse; la firma que lo activaba se ha quedado, de momento, en un cajón.
Zelenski ha respondido en sentido contrario. El presidente ucraniano sostiene que paralizar las sanciones reduce la presión sobre Moscú justo cuando Rusia mantiene sus ataques. Este sábado denunció uno de los mayores bombardeos recientes contra la infraestructura energética de Ucrania, con más de 15 complejos afectados, según Europa Press.
La tensión entre Trump y Zelenski se ha intensificado en los últimos días. El presidente estadounidense ha cuestionado públicamente al dirigente ucraniano e insiste en que Washington necesita otras fórmulas para terminar la guerra.
Por qué este giro llega hasta la factura energética europea
El precedente más cercano es el propio acuerdo del diésel. Cuando Washington y Moscú anunciaron facilidades para las exportaciones rusas, las críticas llegaron de Kiev y de varios aliados europeos, que vieron ahí una grieta en el frente sancionador.
La suspensión de ahora amplía esa grieta: si el paquete no se aplica, los compradores internacionales de crudo y gas ruso dejan de tener encima la amenaza de aranceles del 100%. Ese era el mecanismo con el que la ley pretendía encarecer a Putin la guerra en Ucrania.
Para España el canal es indirecto, pero real. El precio del gas se fija en el mercado europeo y cualquier movimiento que relaje la presión sobre la energía rusa acaba notándose en la referencia que se usa aquí. A la vez, una sanción que no se aplica resta munición política a los Veintisiete, que sostienen sus propios paquetes y negocian cada medida por unanimidad.
Las lecturas están divididas. Para la Casa Blanca, el interés nacional pesa más que el calendario sancionador. Para el Congreso, la suspensión debilita la ley que aprobó con apoyo de ambos partidos. Y Moscú la lee como la confirmación de un acercamiento que ya dio frutos con el diésel.
El pulso pasa ahora al Congreso y a Bruselas: si la suspensión se queda en el tiempo o si aparece una fórmula para esquivarla. En medio, Ucrania, que sigue recibiendo ataques sobre su red eléctrica.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Trump suspendió por orden ejecutiva el paquete de sanciones contra Rusia que el Congreso había aprobado y que iba a entrar en vigor de inmediato.
- Por qué te importa: El texto incluía aranceles de hasta el 100% a quienes compren crudo ruso, un mecanismo que influye en el precio de la energía en Europa.
- A quién afecta: A los compradores internacionales de petróleo y gas ruso, a los bancos y empresas rusos sancionados y a Ucrania, que pierde presión sobre Moscú.
- Hacia dónde vamos: La suspensión sigue hasta nuevo aviso; queda por ver si el Congreso reacciona y cómo responden Bruselas y los aliados europeos.



