La huelga de educación en Madrid que cuesta 100 euros al día a cada docente

El paro indefinido del profesorado madrileño se sostiene con turnos en los claustros, rifas y cajas de resistencia. La Comunidad de Madrid mantiene unos servicios mínimos que dejan aulas sin profesor.

La huelga de educación en Madrid le cuesta a cada docente unos 100 euros al día. Y el paro es indefinido: no hay fecha de vuelta. Quien sostenga el calendario completo puede perder varios miles de euros de nómina, según etapa, experiencia y circunstancias personales. No es un paro de dos días: es una prueba de resistencia económica.

Lo resume el colectivo Menos Lectivas, uno de los convocantes: 'Estos días estamos notando muchísimo seguimiento', explican, aunque asumen que irá bajando y que el reto es mantener la presión para que 'se note la ausencia de profesorado en los centros'.

En los centros, el paro convive con los servicios mínimos que fija la Comunidad de Madrid: la dirección, la jefatura de Estudios y un docente por cada 90 estudiantes en la ESO. Un instituto puede perder parte del claustro y seguir abierto, con clases sin profesor y el equipo directivo rehaciendo el puzle cada mañana.

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Rosa Rocha, directora del IES Guadarrama y presidenta de Adimad, la asociación de directivos de centros públicos de Secundaria de Madrid, pone números. En su centro el seguimiento ronda el 20%; la media en los institutos fue del 40% en los primeros días. 'Si mantienen un 20% será un éxito', sostiene. 'Eso significa que tengo cuatro o cinco clases simultáneamente sin profesor durante todo el día'.

Turnos, rifas y cajas de resistencia: así se aguanta el paro

La organización varía según el centro. En algunos institutos han montado un cuadrante para repartir las jornadas: nadie falta todos los días y el gasto se reparte, de modo que la participación se mantiene estable. 'Hemos hecho un cuadrante para que todos los días haya el mismo porcentaje', explica una docente durante una concentración frente a la Consejería de Educación.

La protesta se sufre en los centros y se pelea en la calle: cada jornada de paro cuesta unos 100 euros y deja aulas sin profesor.

El otro frente es el dinero. CGT alimenta su caja de resistencia con aportaciones individuales y con la ayuda de otros sindicatos de la confederación, y la reparte según precariedad: primero interinos y medias jornadas. Menos Lectivas tiene la suya para material de las protestas, acciones y la parte antirrepresiva, es decir, posibles multas o detenciones. Con una condición: si no llega a un mínimo, no se paga ningún sueldo.

En varios centros se suman mercadillos, rifas y merchandising para sostener el paro, y algunos docentes han planteado donar parte de su nómina a quien sí secunda la huelga. No todos pueden. Marta, profesora de servicios a la comunidad en un equipo de Orientación, lo resume así: 'Estamos superdesamparadas'. En su centro no hay caja y muchas compañeras ven el paro como unos días puntuales porque no pueden sostener más.

con 17 ausencias en un claustro de 104 ya hay problema organizativo, según el cálculo que maneja un instituto. Es el efecto que buscan los convocantes: que la falta de profesorado se note todos los días.

El precedente de Infantil y el pulso con el Ejecutivo de Ayuso

El espejo más cercano está en las escuelas infantiles, donde las maestras mantienen una huelga indefinida desde abril en torno a la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI). Su experiencia sirve ahora de manual para el resto. 'Si las maestras de infantil que cobran mil euros lo pueden hacer, nosotros también', resume el profesor Valentín Rafael en un centro donde no hay pacto: huelga todos los días quien quiera.

La solidaridad entre paros también se traduce en dinero. La caja de CGT se nutre de aportaciones individuales y de la ayuda de otros sindicatos de la confederación, del mismo modo que los docentes aportan a los compañeros de Tubacex, en huelga indefinida desde el 9 de septiembre.

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Las lecturas son distintas. Los convocantes sostienen que hay que mantener la presión y que se note la ausencia de profesorado. Adimad advierte del coste organizativo que asume cada instituto con cada ausencia. Y la Comunidad de Madrid fija los servicios mínimos que permiten que los centros sigan abiertos. En las próximas semanas, Menos Lectivas elegirá los días estratégicos, sobre todo los de acciones por la mañana.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El profesorado madrileño mantiene una huelga educativa indefinida que cuesta unos 100 euros diarios a cada docente y presiona al Ejecutivo de Ayuso.
  • Por qué te importa: Cada jornada deja aulas sin profesor: los servicios mínimos cubren la dirección y un docente por cada 90 alumnos de ESO.
  • A quién afecta: Docentes de todas las etapas, interinos, medias jornadas, equipos de Orientación y familias con hijos en centros públicos.
  • Hacia dónde vamos: Los convocantes elegirán cada semana los días estratégicos; el desgaste económico y el seguimiento decidirán cuánto aguanta el paro.