2Levantarse dos o tres veces a orinar no es 'cosa de la edad'
Despertarse una vez por la noche a orinar es habitual y, en muchos casos, no reviste mayor importancia. Hacerlo dos o tres veces, no: a partir de esa frecuencia los urólogos hablan de nicturia, y la primera idea que conviene desterrar es la de que se trata de algo inevitable por cumplir años. Aunque su prevalencia crece con la edad —afecta a cerca de la mitad de los adultos mayores de 50 años—, la nicturia no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede estar avisando de otros problemas: diabetes mal controlada, insuficiencia cardiaca, enfermedad renal, una próstata agrandada o una vejiga hiperactiva. Los estudios de sueño lo dejan claro: hasta un 76% de quienes aseguran despertarse con ganas de orinar presentan en realidad apnea, hipopnea o ronquidos, no una vejiga que no aguanta.
El problema de normalizarlo es que tiene costes medibles. Levantarse de noche fragmenta el sueño, sobre todo en las primeras horas, que son las que concentran el sueño profundo reparador, y eso se traduce en cansancio diurno, peor concentración y más riesgo de caídas y fracturas en personas mayores. Un meta-análisis que reunió a más de 28.000 pacientes vinculó la nicturia con un incremento del 23% de la mortalidad por cualquier causa, que sube al 46% cuando las micciones nocturnas pasan de tres. La buena noticia es que hay margen: retrasar los líquidos y el alcohol unas horas antes de dormir, revisar diuréticos y otros fármacos, o tratar una apnea con CPAP reduce los episodios nocturnos. Dejar de tratarlo como una simple consecuencia de la edad es el primer paso para poder abordarlo.
