Mercedes-Benz Grand Prix Limited cerró 2025 con 633,4 millones de libras de ingresos y 125 millones repartidos en dividendos entre sus accionistas. Los números salen de las cuentas anuales depositadas en Companies House y adelantadas por Motorsport.com, y cuentan una historia bastante más bonita que la del coche: segundo en el campeonato tras una era de efecto suelo complicada, pero facturando un pelín más que el año anterior y ganando bastante más.
Vamos por partes, porque el titular fácil es 'Mercedes gana un pastizal' y el interesante es otro. Los ingresos subieron apenas 1,3 millones respecto a los 632,1 millones de 2024, un crecimiento plano, casi de mantenimiento. Lo que se mueve de verdad es el rendimiento: el beneficio operativo pasó de 156,2 a 166,7 millones de libras y el beneficio después de impuestos escaló de 116,9 a 125,9 millones.
Del segundo puesto a los 166,7 millones: así se sostiene el chiringuito
Los administradores lo resumen en su informe con una frase que da gusto leer: 'Este sólido comportamiento comercial, unido a un control estrecho de la base de costes, se tradujo en un beneficio anual después de impuestos de 125,9 millones de libras'. Y rematan el asunto confirmando que el equipo quedó 'en pleno cumplimiento' de la normativa financiera de 2024 tras el proceso de auditoría de la FIA. Traducido: ni un euro fuera de sitio en el año en que el techo presupuestario dejó de ser una amenaza y se convirtió en rutina.
El dato que de verdad mira el paddock es el del reparto: 125 millones de libras en dividendos frente a los 100 millones del ejercicio anterior. Un 25% más de caja saliendo hacia los accionistas de una sociedad que, no olvidemos, compite en un deporte con límite de gasto. Cuando el coste está capado y el ingreso no, el margen aparece solo.
El detalle incómodo: menos tele, más socios
Más de 415 millones de los 633,4 totales llegaron por patrocinio y licencias comerciales, según el desglose de la memoria. La cartera cerró 2025 con 24 socios y tres entradas de relumbrón: adidas, Meta AI y Nasdaq. En el primer trimestre de 2026 se sumaron Microsoft, Nu y Zuma. El marketing del equipo va por un camino y los resultados del coche, por otro.
Aquí llega la parte que casi nadie ha comentado, la que explica cómo funciona esto de verdad. Mercedes salió menos en televisión: su cuota de cobertura cayó del 15,5% en 2024 al 13,2% en 2025. El equipo lo atribuye a la pelea de McLaren por el campeonato, que se llevó un 24% del pastel televisivo. Menos minutos en pantalla y, aun así, más dinero. Ahí está la lección del curso.
En la F1 moderna el escaparate reparte gloria, pero es la cartera de patrocinadores la que paga las facturas de enero.
Lo que estas cuentas dicen del negocio (y lo que callan)
El contraste llega con McLaren, el rival que sí levantó el título de constructores. Sus cuentas de 2025, depositadas el 30 de septiembre, muestran 588,5 millones de libras de ingresos frente a los 488,4 del año anterior, pero también una pérdida de 17,4 millones y un resultado operativo negativo de 42,8 millones que la compañía achaca sobre todo a pagos basados en acciones. Es decir: crecer a lo grande no siempre es sinónimo de embolsarse la diferencia.
Fuera de la pista, el mapa de propiedad también se mueve. En noviembre de 2025, George Kurtz, fundador y consejero delegado de CrowdStrike, se convirtió en copropietario del equipo a través de una participación minoritaria en Motorsports Invest, la sociedad de Toto Wolff. Y en la fábrica de Brackley están levantando dos edificios nuevos cuya obra debe terminar en la segunda mitad de 2026. Nada de esto sale gratis, y todo apunta al mismo sitio: la F1 como activo industrial, no como capricho.
Mi lectura es que el techo presupuestario ha cambiado la naturaleza del negocio. Antes, el equipo que más gastaba ganaba; ahora, el que mejor gestiona el margen gana incluso cuando el coche no acompaña. Mercedes ha demostrado que se puede ser segundo en pista y primero en la cuenta de resultados, y ese es un récord que en el paddock se comenta más de lo que se reconoce en público.
El próximo examen llega en el Circuito de las Américas, del 23 al 25 de octubre. Wolff ya ha avisado de que la intención es estrenar allí el paquete de mejoras en los dos coches: 'Probablemente queremos llevar los coches nuevos a Austin', ha señalado, convencido de que la dirección es la correcta de cara al año que viene. Llegan líderes con 578 puntos, 134 por delante de Ferrari, y con Antonelli 102 puntos por encima de Russell en la general. Con estas cuentas y ese colchón, el invierno se presenta tranquilo en Brackley.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Mercedes-Benz Grand Prix cerró 2025 con 633,4 millones de libras de ingresos y 125 millones en dividendos a sus accionistas.
- 🔥 Por qué arde: El equipo gana más que nunca mientras su cuota de televisión cae del 15,5% al 13,2% y McLaren se lleva el foco mediático.
- 📲 Lo que viene: Austin, del 23 al 25 de octubre, con el paquete de mejoras en ambos coches y el liderato del mundial en juego.

