Una tortilla de patata con cebolla cuesta 4,99 euros si la compras hecha y unos 3 si la cocinas tú. Quien tira de platos preparados paga 30 euros por semana: unos 1.600 al año.
Cuánto cuesta de verdad comer de microondas
La cuenta la hace José María Camarero, periodista económico, en LaSexta. Cuatro huevos a 20 céntimos, una cebolla a 25 y cinco patatas por 1,70. Total: 2,75 euros. Súmale el chorrito de aceite y la luz o el gas del cocinado y ponle tres euros. En la bandeja del súper, la misma tortilla marcaba 4,99.
La diferencia por ración ronda los dos euros, y ahí está el detalle que casi nadie calcula: no es el precio del plato, es lo que se repite cada semana. A 30 euros semanales, el año se cierra en 1.500 o 1.600 euros solo en comida que se calienta en el microondas.
Para ponerlo en contexto, el INE publica cada mes el IPC (el Índice de Precios al Consumo, lo que mide cuánto sube la vida) y la alimentación es uno de los apartados que más se miran. Aquí el cálculo es más simple: dos tickets del mismo plato y una división.
En la calle el argumento se repite: el tiempo. Cocinar para uno después de un día entero fuera de casa no es solo una decisión económica, es una cuestión de energía. Y ahí el atajo gana. El recibo no perdona.
La bandeja cuesta 4,99 y los ingredientes 3: la diferencia no está en el plato, está en las 52 semanas que se repite.
A quién le sale más cara la comodidad
Hay otro detalle que cambia la cuenta según el tamaño de la casa. Casi todas estas bandejas son raciones individuales, así que la trampa aparece cuando se sienta más gente a la mesa: el plato preparado sale menos rentable según crece la familia. Lo dice el propio análisis, a medida que se incorporan personas a la unidad familiar el precio por ración deja de tener sentido.
Para quien vive solo o comparte piso y come fuera de casa por falta de tiempo, el gasto es real y el ahorro de cocinar parece pequeño. El atajo pesa más cuando se cocina para uno, porque el envase no se ajusta a lo que necesitas y acabas pagando por raciones de más.

El tiempo se paga, pero no a este precio
Hay un precedente que ayuda a poner esto en perspectiva, y no es otro que la propia compra semanal. El plato preparado ya no es la excepción del domingo: es la cena del martes y la comida del jueves. Ahí, en la repetición, está la factura.
Mi opinión con el dato delante: el atajo tiene sentido cuando cuesta lo mismo que el tiempo que te ahorra. Con dos euros de diferencia por ración, casi nunca cuadra. 1.600 euros al año son unos 133 al mes, y esa cantidad da para planificar la compra con cabeza y cocinar en tandas.
Lo que merece la pena mirar la semana que viene es el precio por ración, no el del envase. Los lineales ya mezclan formatos de 300 y 400 gramos, y ahí se pierde la cuenta. Anota cuántas raciones salen, divide y compara. Y si el martes no hay fuerzas, cocina el domingo para tres días: el congelador no cobra comisión.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El hábito: cada vez más gente cambia la cocina por la bandeja, y el año se va a 1.600 euros.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A quien vive solo, comparte piso o come fuera por trabajo, con más golpe en familias numerosas.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Compara el precio por ración, planifica la compra semanal y cocina en tandas para congelar.



