Eli Cortiñas expone en el Reina Sofía su instalación 'La máquina sueña con humo'. La muestra, que ocupa el Espacio 1 del Edificio Sabatini en Madrid, podrá visitarse hasta el 8 de marzo de 2027 y combina vídeo, escultura e inteligencia artificial.
No es una exposición de imágenes amables. Es una exposición que incomoda lo justo. La artista canaria lleva años trabajando sobre cómo se fabrican los relatos que damos por neutrales, y aquí pone las herramientas del propio museo encima de la mesa para que las veamos funcionar.
La propuesta se presentó con Manuel Segade, director de la institución, y Amanda de la Garza, subdirectora artística, al frente. Confirma, además, algo que el Reina Sofía viene defendiendo temporada tras temporada: el videoarte ya no es un invitado, es colección. Y eso cambia la manera de mirar una sala.
Qué vas a ver en el Espacio 1 del Reina Sofía
El corazón de la muestra es The Most Given of Givens [Lo más dado de lo dado], un vídeo de tres canales realizado en 2016 que el museo ha adquirido recientemente para sus fondos. Diez minutos de metraje que se proyectan en un espacio pensado para mirar sin prisa, algo poco habitual en el circuito de las grandes instituciones.
Alrededor del vídeo, Cortiñas despliega una escenografía tridimensional que se recorre antes de llegar a la pantalla. Intervenciones ambientales, esculturas, y vitrinas vaciadas, desarrolladas con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y con archivos de imágenes comerciales.
El mejor videoarte no explica lo que ves: te deja mirar de otra manera lo que creías haber visto siempre.
Conviene fijarse en un detalle: las vitrinas vacías son la clave de la antesala del Espacio 1. Una vitrina sin objetos es un contenedor que se ha quedado sin relato, y ahí está la ironía fina. El museo enseña el mecanismo con el que suele legitimar lo que muestra.
Found footage y memoria colonial: la mirada que se cuestiona
El found footage —la técnica de apropiarse de imágenes ya rodadas para darles otro sentido— es la gramática de toda la pieza. También el videoarte entra aquí en su versión más política: la de quien pregunta quién filmó, para quién y con qué intereses.
Cortiñas toma metrajes del cine de aventuras de Hollywood, con Tarzán como referencia reconocible, y los confronta con imágenes etnográficas. El resultado no es un collage decorativo. Es un roce incómodo que revela los engranajes coloniales que construyeron la representación del otro en el imaginario occidental.

Lo interesante es ese roce. Eli Cortiñas desarma el relato colonial con sus propias imágenes. Durante décadas, el cine de aventuras enseñó quién exploraba y quién era explorado, y la artista hace visible ese reparto de papeles sin subrayarlo con discursos.
De ahí que la muestra invite a desconfiar de las narrativas hegemónicas. No hace falta ser experto en teoría poscolonial. Basta con reconocer cuántas veces hemos visto esa escena del explorador abriéndose paso en la selva sin preguntarnos quién sostiene la cámara.
La inteligencia artificial añade una capa más de sospecha. Si ya desconfiamos de la cámara, qué hacemos con una máquina que aprende de miles de imágenes ya sesgadas. La artista no responde: deja la pregunta flotando entre las esculturas, y el visitante se la lleva a casa.
Por qué el videoarte ocupa hoy el centro del museo
En el Reina Sofía, el Espacio 1 del Sabatini está dedicado al cine de exposición, esa franja donde la imagen en movimiento se piensa como obra y no como documento. Que una individual de Eli Cortiñas ocupe ese lugar no es casualidad: responde a una línea de trabajo sostenida, la del coleccionismo de videoarte y la investigación visual contemporánea.
Hay algo más. La adquisición de The Most Given of Givens incorpora la pieza al relato permanente del museo, de modo que la exposición funciona también como presentación en sociedad de unos fondos recién ampliados. El visitante ve una obra y, sin darse cuenta, ve una política de colección.
Para quien no conozca a la artista, la puerta de entrada es amable. No hace falta haber visto nada previo. Se sale, eso sí, con una pregunta útil: cuánto de lo que llamamos memoria es en realidad un montaje que otros hicieron antes por nosotros.
Ahí está el valor de la propuesta y también su proyección internacional, porque hablamos de arte contemporáneo español que circula y se compra. Y de un museo que asume el riesgo de programar imágenes que no se consumen en diez segundos de pantalla.
Nada es neutro.
Cómo y cuándo visitarla
La cita es larga: la exposición puede verse en Madrid hasta el 8 de marzo de 2027, en el Espacio 1 del Edificio Sabatini del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Para horarios, días de cierre y precios conviene consultar la web oficial del museo, donde se actualiza la información de taquilla.
Si estás cerca de la capital y te interesa el arte que se está haciendo ahora, merece una visita sin agenda apretada. Entra, siéntate frente a los tres canales y espera. La sala hace el resto.
Ficha técnica
- Título: La máquina sueña con humo
- Autor o autora: Eli Cortiñas
- Qué puedes ver: El vídeo de tres canales 'The Most Given of Givens' (2016), esculturas, intervenciones ambientales y vitrinas vaciadas creadas con apoyo de inteligencia artificial.
- Recinto y ciudad: Espacio 1 del Edificio Sabatini, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid



