El tenista serbio que se queda sin tenis hasta 2050: 24 años de sanción por amaño

El serbio Stefan Milicevic, de 29 años, amañó seis partidos y reclutó a otros jugadores para su red entre 2022 y 2024. La ITIA lo aparta del circuito hasta octubre de 2050 y le impone una multa de 70.000 dólares.

Stefan Milicevic, 29 años, no volverá a jugar al tenis hasta 2050: 24 años de sanción por amaño. La Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) lo sitúa al frente de una red corrupta que amañó partidos entre 2022 y 2024 y que intentó arrastrar a otros tenistas del circuito.

Qué ha hecho exactamente Stefan Milicevic

La resolución se hizo pública el jueves 15 de octubre y el detalle del expediente es lo que explica la salvajada de la cifra. Entre 2022 y 2024, según la ITIA, amañó seis partidos, cinco de ellos jugados por él, e intentó hacerlo en otros seis. Y no fue solo cosa suya: también se le acusa de reclutar o intentar reclutar a varios tenistas profesionales para la misma trama.

Aquí no hay un tipo que se dejó perder un partido una tarde. Hay, según el organismo, alguien que montó una estructura y la sostuvo durante dos años. La sanción incluye una multa de 70.000 dólares y una condena todavía más dura para quien vive del tenis: no podrá jugar, entrenar, ni asistir a ningún torneo del circuito organizado o sancionado por los Grand Slams, la WTA, la ATP o cualquier asociación nacional. Ni siquiera como espectador.

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Dos detalles del comunicado rematan el asunto. El primero: Milicevic no colaboró con la investigación, no se sentó a contar lo que sabía. El segundo: su mejor ranking ATP fue el 1.338, una cifra que dice bastante de por dónde se mueve este mercado, lejos de los focos y en torneos que casi nadie mira.

El castigo termina el 8 de octubre de 2050. Ese día tendrá 53 años.

Una carrera borrada a los 29 años

Hay que leer la fecha dos veces para entender la magnitud de lo que acaba de caerle encima. Cuando se levante la suspensión, Milicevic llevará más de dos décadas sin pisar una pista de competición, y a los 53 años nadie vuelve. Se cierra la puerta, se apaga la luz y el circuito sigue andando sin él.

Una sanción de 24 años no arregla el agujero: solo deja claro que el amaño tuvo precio y que la factura se paga hasta 2050.

Por eso el caso importa más allá del morbo de la cifra. La sanción equivale a una jubilación forzosa: no es una restricción temporal que se pueda sobrellevar entrenando en silencio, es una expulsión de por vida disfrazada de aritmética. Y encima con multa.

Hay un detalle que no conviene pasar por alto: la falta de colaboración. En este tipo de expedientes, sentarse a hablar y aportar nombres suele contar como atenuante y rascar años de castigo. Milicevic no lo hizo. El resultado es una sanción que, más que ejemplar, es directamente terminal.

El amaño vive donde nadie mira

El caso de Milicevic no es una excepción rara, es el retrato de cómo respira el match-fixing en el tenis. Los amaños gordos casi nunca aparecen en los Grand Slams ni en el circuito de primera línea: aparecen en las previas, los challengers y los torneos de segunda fila, donde los premios son una fracción de los de arriba y donde dejarse un set puede ser más rentable que una semana entera de trabajo. El circuito de abajo es el caldo de cultivo.

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Ahí está el problema estructural que la ITIA lleva años intentando tapar. El organismo que vigila la integridad del tenis profesional persigue tanto al jugador que se vende como al que hace de intermediario, de reclutador o de enlace. En este caso, la propia resolución señala que su red derivó en que otros jugadores también amañaran partidos, así que el expediente apunta a más nombres y no parece cerrado del todo.

Qué mirar ahora. Las próximas resoluciones de la agencia, porque cuando un caso habla de una red, de reclutamiento y de varios jugadores implicados, lo normal es que sigan cayendo nombres. Y una lectura de fondo para el aficionado: el partido más sucio de este deporte casi nunca es el que se emite en directo.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: La ITIA suspende 24 años al serbio Stefan Milicevic por amañar seis partidos y liderar una red corrupta.
  • 🔥 Por qué arde: Porque un tenista de 29 años no volverá a pisar una pista hasta 2050 y además paga 70.000 dólares de multa.
  • 📲 Lo que viene: Nuevas resoluciones del organismo, ya que el expediente apunta a más jugadores implicados en la trama.