Se acabó alquilar tus juegos: EEUU presenta la ley de propiedad de videojuegos digitales

Torres quiere que la FTC garantice la propiedad de las bibliotecas digitales y que The Power to the Players Act obligue a las compañías a ofrecer modo offline. La propuesta llega tras el varapalo europeo a Stop Killing Games y aún debe pasar por comité y Senado.

Hay un congresista demócrata que quiere que comprar un juego signifique comprarlo de verdad, no alquilar una licencia con fecha de caducidad. Se llama Ritchie Torres, representa al Bronx y acaba de presentar en el Congreso de Estados Unidos la propuesta más ambiciosa que se recuerda sobre la propiedad de los videojuegos digitales.

El texto se llama The Power to the Players Act, traducido como Ley de Poder para los Jugadores, y su objetivo es tan simple como incómodo para la industria: que quien paga por un juego sea su dueño real. Aplica igual a las copias físicas y a las digitales.

Qué pide exactamente la ley de Torres

Según ha adelantado IGN Internacional, la norma ordenaría a la FTC, la Comisión Federal de Comercio, establecer una regulación específica para proteger la propiedad de las bibliotecas digitales. Traducido al español de barrio: que tu cuenta deje de ser un alquiler con letra pequeña.

Publicidad

El punto jugoso no es la propiedad en abstracto, sino las obligaciones que caerían sobre las compañías. La ley exige una función offline obligatoria para seguir jugando al contenido comprado, incluso cuando los servidores ya estén apagados. Ahí es donde más de una editora va a empezar a sudar.

Torres lo dejó claro en el comunicado: 'Los consumidores deben tener derecho a poseer, a jugar y a transferir los juegos que compran'. Y eligió un ejemplo que escuece, NBA 2K25, para explicar qué tipo de producto queda retratado por una norma así.

Su frase más dura fue otra. Un juego que se puede retirar en el momento en que una compañía cierra 'no es una compra, es un alquiler disfrazado de venta'. Remató apelando a las familias del Bronx que ahorran para comprarse un juego y merecen algo mejor que una licencia que puede desaparecer en cualquier momento.

El debate ya no es si los juegos digitales pueden desaparecer, sino quién paga la factura cuando eso ocurre.

El camino hasta convertirlo en ley es un campo de minas

Conviene bajar el hype dos marchas. Un proyecto de ley no es una ley. Ahora toca revisión y debate en un comité especializado de la Cámara de Representantes; si sale adelante, pasa al Senado y acaba en el despacho del presidente. Es el primer paso, ni el segundo ni el último.

El precedente europeo no invita al optimismo. La iniciativa ciudadana Stop Killing Games, esa que reunió 1,3 millones de firmas, se topó con un varapalo oficial en el Congreso Europeo y con un premio de consolación que sabía a poco. La campaña oficial sigue viva, pero el golpe fue sonoro.

Que la pelea salte el Atlántico tiene su lógica: si la ley cuaja en EEUU, medio mundo copiará el marco tarde o temprano.

Publicidad

Cosas del mercado único.

Por qué importa aunque la ley no salga adelante

Aquí va mi lectura, y es agridulce. Este tipo de propuestas rara vez terminan aprobadas: la industria tiene abogados, lobby, y mucha paciencia. Pero el hecho de que el asunto haya aterrizado en el Congreso ya cambia el marco. Ya no se discute si los juegos digitales son tuyos, sino cuánto tiempo más podrán seguir sin serlo.

Hay otro precedente cercano: la pelea judicial de Sony con los jugadores por sus bibliotecas digitales, con juzgado de por medio. Y el europeo: la UE no le dio la razón a Stop Killing Games y ofreció un sucedáneo que no obliga a nadie a nada.

El patrón se repite.

Ritchie Torres no es un recién llegado al Capitolio, aunque para situarlo rápido basta con su entrada de Wikipedia. Lo interesante no es él, es lo que su texto pone encima de la mesa: obligar a modo offline significa rediseñar servicios enteros, y eso cuesta dinero.

El dinero siempre encuentra una excusa.

La pregunta que queda en el aire no es si Torres conseguirá su ley, sino si dentro de cinco años seguiremos teniendo esta misma conversación con otro nombre. Yo apuesto a que sí. La buena noticia es que, por primera vez en mucho tiempo, hay alguien con poder real sentado a la mesa.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 6,5/10. La ley todavía tiene que sobrevivir a un comité, al Senado y a la Casa Blanca, así que celebrar sería de ingenuos. Pero que la propiedad digital salte de los foros al Capitolio vale su peso en titulares. Saca las palomitas, no la cartera.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? El congresista Ritchie Torres presenta una ley para que comprar un juego sea comprarlo de verdad.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Obligaría a la FTC a regular y a las editoras a ofrecer modo offline.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es solo el primer paso, pero marca el debate de la próxima década.