Un equipo español ha demostrado cómo la IA filtra datos de chats hacia anunciantes: nueve asistentes, 124 dominios de terceros.
Los autores son investigadores de IMDEA Networks y de la Universidad Carlos III de Madrid. En mayo de 2026 analizaron las versiones web y las apps de Android de nueve asistentes y el trabajo pasó el filtro del Privacy Enhancing Technologies Symposium (PETS). El confidente tiene amigos.
Qué sale de tu chat y hacia dónde va
Seis de las nueve versiones web (ChatGPT, Gemini, Claude, Grok, Perplexity y Mistral) y tres de las ocho aplicaciones de Android comparten con terceros direcciones de conversación, títulos, mensajes o capturas de pantalla, a menudo junto a identificadores persistentes del usuario. Traducido: una empresa ajena al asistente sabe que esa conversación existe y, en algunos casos, de qué va.
Los ejemplos concretos asustan más que el resumen. Gemini manda a Google Analytics el título que él mismo genera para resumir tu chat. Perplexity enviaba prompts a Wingify. Y Grok se lleva la palma: al compartir una conversación, TikTok recoge capturas de pantalla y tanto Meta como TikTok se quedan con el último mensaje del usuario, además de direcciones y títulos. Por si faltaba algo, los enlaces de esos chats son accesibles por defecto, con opción de desactivarlo.
En total, los investigadores contabilizan 124 dominios de terceros repartidos entre 44 organizaciones, de las cuales 34 se dedican a publicidad o seguimiento: Google Ads, Meta, TikTok o Twitter Analytics, entre otras. Los autores avisan de que no entran a valorar si hay incumplimiento legal y de que sus cifras son un suelo medido en un momento concreto.
Que un asistente recuerde tu conversación es el trato. Que se la cuente a 34 empresas de publicidad es otra cosa.
Rechazar las cookies te salva a medias
El gesto de pulsar 'Rechazar todo' sirve, pero menos de lo que crees. El 77,3 % de las transmisiones de identificadores web a terceros que midieron los investigadores ocurrió solo después de aceptar cookies no esenciales. El problema es lo que queda: con las cookies rechazadas, el 80,8 % de los rastreadores seguía activo. El propio estudio matiza esa cifra en otro apartado y reduce el fenómeno a cuatro de los nueve servicios gratuitos.
Pagar tampoco arregla nada. La mayoría de las cuentas gratuitas y de suscripción muestra una infraestructura de seguimiento casi idéntica, y hay asistentes (Perplexity, Claude y Grok) que te dejan usarlos sin elegir nada en el aviso de cookies. Las recomendaciones de los autores son las de siempre: rechazar lo no esencial, desactivar el uso compartido de chats y tirar de navegadores como Brave, que bloquean anuncios, analítica y rastreadores por defecto. Medidas parciales, admiten.
Esto ya pasó en diciembre de 2025, solo que entonces había que instalar algo
Hubo un precedente claro: en diciembre de 2025 se descubrieron extensiones de navegador que copiaban conversaciones con ChatGPT, Claude o Gemini. La diferencia ahora es incómoda. Aquí no hace falta instalar absolutamente nada: el rastreo viaja en la propia web o en la aplicación que ya tienes abierta.
La réplica de las empresas fue rápida. Google sostiene que el informe malinterpreta cómo funcionan sus productos y suelta la frase de la temporada: 'No tenemos anuncios en Gemini'. OpenAI dice que usa herramientas de analítica para entender el tráfico y diagnosticar errores, y que esos datos no van a publicidad. Microsoft asegura que no ha encontrado infracción legal alguna.
La cronología ayuda a medir el asunto: el 13 de abril los autores avisaron a las autoridades de protección de datos de la Unión Europea y del Reino Unido, y el 17 a xAI por los enlaces de Grok. La Agencia Española de Protección de Datos citó el trabajo el 27 de mayo y lo llevó al pleno europeo del 8 y 9 de junio. OpenAI actualizó su política de privacidad el 15 de agosto para mencionar los rastreadores de terceros; al 10 de septiembre, Grok seguía igual. Perplexity dejó de enviar direcciones de conversación a rastreadores como Meta el 3 de abril.
Eso sí, no mezclemos canales. Los anuncios dentro de ChatGPT llegaron a España el 24 de agosto para usuarios gratuitos y del plan Go, y OpenAI insiste en que las conversaciones siguen privadas frente a los anunciantes. La página con sus rastreadores de terceros es otra cosa, y es la que mide el estudio. Los anuncios personalizados no llegan 'inicialmente' a Europa. Ese adverbio va a dar que hablar.
La conclusión práctica es incómoda: el asistente con el que te desahogas no es un confesor, es una web con publicidad detrás. La pregunta ya no es si la IA filtra datos de chats, sino cuánto tardará el sector en normalizarlo.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 8,5/10. No hay keynote ni gadget con lucecitas, pero un paper aceptado en PETS que mide 124 dominios de terceros y acaba citado en el pleno europeo de autoridades merece toda la atención. Si esto no te hace revisar la configuración de cookies esta tarde, nada lo hará, y aun así solo tapará una parte del agujero.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Un estudio español mide cómo nueve asistentes de IA filtran datos de chats a terceros.
- 🔥 ¿Por qué importa? Rechazar las cookies deja activo el 80,8 % de los rastreadores, y pagar no cambia nada.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Te afecta: usas ChatGPT para cosas que no le contarías a Google Ads.



