El flex living en España bate su propio récord: 677 millones de euros de inversión en 2026, más que en todo el año anterior. Son 29 millones más que los 648 millones de 2025, según los datos que la consultora Savills presentó en el Vitur Forum Madrid.
El foro reunió el 15 de octubre a más de 300 profesionales del sector en Madrid. Y dejó una idea repetida en casi todas las mesas: la regulación se ha convertido en el principal freno del negocio.
El flex living es alojamiento amueblado que se alquila por meses, con servicios incluidos y contratos de media estancia. Lo usan sobre todo profesionales que se mudan por trabajo, estudiantes de posgrado y nómadas digitales. No es un piso de alquiler al uso ni un apartamento turístico: vive en una tierra de nadie normativa de la que el propio sector se queja.
¿Qué es el flex living y cuánto dinero mueve en España?
La cifra lo deja claro. El segmento acumula 677 millones de euros de inversión en 2026, según Savills. Madrid concentra el 85% de ese capital, así que hablar de flex living en España es, en la práctica, hablar de Madrid.
El negocio también ha cambiado de manos. Los fondos aportan el 59% del volumen de inversión en larga estancia y los desarrolladores, el 41%. Y los activos ya en funcionamiento pesan un 36%, frente al 7% que representaban en 2024, una señal de que el mercado madura y de que cada vez se compran edificios abiertos y con ingresos.
Queda un aviso que se repitió durante la jornada: los precios en España ya son elevados y el capital internacional compara oportunidades con Italia, Alemania y Francia antes de decidir dónde pone el dinero.
El sector no discute la demanda: discute las reglas. Mientras no sean estables, cada proyecto nuevo sigue siendo una apuesta difícil de financiar.
¿Qué significa este 'boom' para quien busca dónde vivir?
Más oferta. Esa es la consecuencia directa. El tamaño que los promotores consideran idóneo para un edificio de este tipo está entre 200 y 500 unidades, y varios operadores esperan la entrada de grupos hoteleros atraídos por el negocio. Traducido: edificios enteros de alojamientos amueblados con wifi, gimnasio y limpieza, pensados para estancias de semanas o meses.
Ahora, ojo con el matiz que importa. Un contrato de media estancia no se rige por las mismas reglas que un alquiler de vivienda habitual, y su encaje depende de la normativa estatal, autonómica y municipal que se aplique a cada proyecto. Si vas a firmar uno, pide por escrito la duración, el precio total y las condiciones de salida, y consulta cualquier duda con un profesional o con la oficina de consumo de tu comunidad.
El detalle autonómico pesa más de lo que parece. La Comunidad de Madrid recibe más de 100.000 personas al año con necesidad de residencia temporal, según defendió su directora general de Vivienda y Rehabilitación, M.ª José Piccio-Marchetti, que pidió a la administración ejercer de facilitadora del sector privado.
¿Por qué el sector culpa a la regulación y no a la demanda?
Porque la demanda, dicen, está garantizada. Carlos Pérez-Lanzac, fundador de Vitur, lo resumió así durante la clausura del foro: 'Hay demanda y va a seguir creciendo. Lo que hoy pesa más de lo deseable es la gobernanza y la normativa'. Su diagnóstico es que los cambios normativos de los últimos meses han sido una montaña rusa y que el cuello de botella seguirá ahí mientras no haya reglas estables.
El asunto tiene una parte que te toca de cerca. Parte de la incertidumbre viene del último real decreto-ley, que según los asistentes paralizó operaciones y firmas de contratos, y del debate fiscal sobre el IVA y el IBI en usos temporales. Como buena parte de la regulación está delegada en en los ayuntamientos, dos ciudades pueden acabar con reglas muy distintas para el mismo tipo de edificio.
En el plano europeo, la Comisión presentó en septiembre una propuesta de reglamento sobre vivienda asequible que ahora se negocia en el Parlamento Europeo y el Consejo. Según lo expuesto en el foro, el texto no prohíbe los apartamentos turísticos ni obliga a restringir: fija un marco común y plantea que cualquier límite se apoye en datos oficiales, se ciña a zonas declaradas tensionadas y sea proporcionado. La propuesta incluye además, de forma preliminar, fórmulas de alojamiento compartido como el coliving y el flex living.
Queda la financiación. La oferta bancaria puede llegar a un apalancamiento del 65%, pero el importe efectivo se queda entre el 55% y el 58%, según las estimaciones compartidas en el foro. Sin transacciones suficientes para fijar precios de referencia, los inversores institucionales no saben cuándo ni cómo salir, y eso frena proyectos.
¿Qué vigilar a partir de ahora? La negociación del reglamento europeo, la letra pequeña que aprueben los ayuntamientos y si el capital que hoy evita el residencial en alquiler acaba entrando en este segmento. Si las reglas se estabilizan, el flex living crecerá; si no, seguirá siendo un negocio de récord con el freno de mano puesto.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: El flex living mueve 677 millones en 2026 y ya supera todo lo invertido en 2025.
- 💡 Por qué te importa: Trae edificios de alquiler amueblado por meses, con reglas propias y distintas del alquiler de vivienda habitual.
- 📊 Apunta estas cifras: 677 millones de euros invertidos en 2026 frente a 648 en 2025; Madrid concentra el 85%; edificios de 200 a 500 unidades.




