Billy Joel no puede conducir ni actuar. La hidrocefalia que le han diagnosticado a los 77 años le ha quitado el volante y, de momento, también los escenarios.
Lo ha contado él mismo en una entrevista con The Hollywood Reporter que recoge El Mundo. 'Ahora mismo no puedo conducir. No tengo permitido conducir', dice el autor de Piano Man. Sin volante y sin teclas.
Qué es la hidrocefalia y por qué le ha frenado en seco
La hidrocefalia aparece cuando el cerebro produce más líquido del necesario y ese exceso presiona zonas que no debería. En su caso también ha tocado el equilibrio, y de ahí que lo primero en caer haya sido la conducción: no es una retirada voluntaria, es una orden médica.
'Tengo que someterme a una serie de pruebas', añade el cantante neoyorquino. Hasta que lleguen los resultados, nadie le pone fecha al regreso. Ni él.
Su neurólogo se lo dijo claro: cada concierto es una conmoción
La comparación es suya y no admite muchas lecturas: 'Lo que me dijo el neurólogo es que, cada vez que doy un concierto, es como si sufriera una conmoción cerebral'. El volumen extremo, la iluminación, el estrés y la energía del público forman un cóctel que para cualquier músico es gasolina y para él es un golpe en la cabeza.
Ahí está el detalle que casi nadie está mirando: el problema no es la voz ni las manos, es el entorno del directo. Así que, entre el diagnóstico, la setentena y un garaje que pide a gritos una calculadora, Joel ha decidido mover ficha.
El hombre que convirtió el piano en barra de bar lleva meses haciendo las cuentas que nadie quiere hacer.
Un garaje con más de cien motos que ahora se vacía
Gooding & Company, en asociación con Christie's, subastará más de 70 motos de su colección sin precio mínimo en Rétromobile New York, los días 20 y 21 de noviembre. Joel llegó a acumular más de cien motos en su garaje y ahora toca poda.
'Solo se puede conducir de de una en una', explica en la misma entrevista. 'Ya he entrado en la setentena y me he dado cuenta de que no puedo conducir tanto como antes. No quiero acabar como un insecto estrellado contra un parabrisas'.
Traducido: alguien capaz de llenar estadios durante medio siglo está ordenando su propia casa. Las cuentas no salen.
Hay algo de justicia poética en el anuncio. El tipo que firmó el himno de los bares a las once de la noche, el de las conversaciones que no llevan a ninguna parte, ahora habla de conmociones, de equilibrio y de motos que ya no va a conducir. Su catálogo siempre fue de perdedores con clase; el guion lo está escribiendo él.
No es el primer gigante del escenario que negocia con su cuerpo: Neil Diamond se despidió por el párkinson y Elton John cerró su última gira no hace tanto. La diferencia es que aquí no hay adiós, hay un compás de espera. Y eso, en alguien que lleva medio siglo subiéndose a las tablas, resulta casi más raro que una despedida anunciada.
Lo que viene no es un concierto de despedida, sino un calendario médico. Si las pruebas salen bien, habrá escenarios. Si no, habrá un piano en casa y una colección bastante más corta. El 20 de noviembre empieza la subasta. El resto es esperar.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Billy Joel, de 77 años, no puede conducir ni actuar por la hidrocefalia que le han diagnosticado.
- 🔥 ¿Por qué importa? Su neurólogo equipara cada concierto a una conmoción cerebral por el volumen, las luces y el estrés.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es la retirada más terrenal de una leyenda: pruebas médicas y más de 70 motos a subasta.



